La Selección mexicana está envuelta en un escándalo “botinero” luego de que aparecieran varias fotos de algunos jugadores de fiesta tras el partido que le ganaron a Estados Unidos por 3 a 0 en New Jersey. En las imágenes se los ve a Javier Hernández, Miguel Layún, Héctor Moreno, Guillermo Ochoa y Marco Fabián en un boliche, rodeados de mujeres y alcohol.

Encendidos por el triunfo ante los estadounidenses, los jugadores aprovecharon para visitar un “Boozy Brunches”, un concepto usado en Norteamérica para describir a las fiestas que se realizan durante el día en bares, boliches o en la playa.

La polémica gira en torno a que, si bien la salida se dio dentro del tiempo libre concedido por el cuerpo técnico, fue previa al viaje a San Antonio, donde los mexicanos fueron goleados por la Selección argentina por 4 a 0.

Las fotos fueron publicadas por la cuenta de Twitter “Botineras del mundo” y los jugadores aparecen juntos a algunas influencers.

A través de un video en su cuenta de Twitter, el lateral dio su versión sobre la polémica fiesta del “Tricolor” y aseguró que se estaba creando “un historia un poco desvirtuada”.

"El día después del partido en Nueva York tuvimos un rato libre de 15:30 de la tarde a las 20:30, porque a las 20:50 teníamos agendada una cena grupal. Tuvimos un rato de esparcimiento, unos nos juntamos y fuimos a un brunch que después se hace tipo bar-discoteca, a las 16:30 de la tarde pasamos ahí un rato. Está entendido que hay más personas en el lugar... no infringimos ninguna regla de Federación. No es dar explicaciones, ni siquiera conozco a la chica que sale delante mio en la foto", agregó.