Boca maquilló completamente su falta de rodaje y logró una victoria justificada ante Libertad en Paraguay: ganó 2-0 con un doblete de Eduardo Salvio, figura estelar del encuentro disputado en el estadio General Pablo Rojas. De esta forma quedó como único líder del Grupo H de la Copa Libertadores.

El equipo de Miguel Ángel Russo, quien no viajó a Asunción por ser paciente de riesgo y tuvo como reemplazo a su ayudante Leandro Somoza, se plantó bien desde el inicio del duelo y pudo sacar provecho en el amanecer por la calidad del Toto, que capturó un rebote en posición de ataque, se sacó un hombre de encima y definió en primera instancia sin efectividad; la bola le cayó a Gonzalo Maroni, quien se topó con el poste, pero nuevamente el balón suelto le cayó a Salvio, que fusiló al arquero rival.

El Xeneize se exhibió firme en todas las líneas y suelto con la pelota, notoriamente mejor que su rival de turno, que hace un par de meses reanudó su actividad a nivel doméstico y teóricamente iba a lucir más afinado.

El Gumarelo apenas pudo causar algo de peligro con un par de remates desde media distancia de Oscar Tacuara Cardozo y una chilena de Ferreira en una primera mitad en la que una diferencia mayor a favor de la visita hubiera sido más justa por la cantidad de llegadas en uno y otro arco.

Prácticamente no tuvo que intervenir Esteban Andrada en los últimos 45′. Y si bien Boca manejó los tiempos para no sufrir demasiado desgaste físico, teniendo en cuenta que hacía 190 días que no disputaba un encuentro oficial, pudo haber estirado la cuenta.

Primero Walter Bou asistió a Salvio, que falló en la definición. Toto tuvo revancha y sentenciaría la historia, con habilitación de Edwin Cardona mediante. El colombiano sumó minutos y estuvo cerca de anotar el tercero en un contragolpe: Silva le ahogó el grito.

Fuente: Infobae