Me los imagino cantando, quizás con el termo en manos del copiloto. El viaje era largo y de alguna manera había que mantenerse despiertos. La gente no entiende como alguien puede viajar 2 o 10 o 20 horas para vivir, sufrir y gritar durante 90 minutos. Y después comerse la vuelta, con las sonrisas de una victoria, o con las caras largas de una derrota.

´Ustedes están locos´, ´con esa plata sabes el viaje que me hago?´, ´vas a cambiar tus vacaciones por un partido?´. Juro por Dios que la gente no entiende. La pasión es una palabra que no tendría que estar en los diccionarios. Porque por más definiciones que le demos, nadie va a entenderlo hasta que no lo viva en carne propia.

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