El 22 de julio de 2007 el país se paralizaba para una nueva final mundialista juvenil de la Argentina, con Sergio Romero en el arco, que lo seguían con atención desde Comodoro Rivadavia en el duelo ante República Checa.

El mismo rival del debut por la fase de grupos, por la zona E, había igualado en cero, en un torneo donde "Chiquito" recibiría dos goles y lo llevaría a ser la "Valla menos vencida" (Polonia y su rival finalista los único goles en su contra). TERMINÁ DE LEER ESTA NOTA HACIENDO CLICK ACÁ