Justo cuando Messi bajó del micro de los jugadores para realizar el breve trayecto hacia la puerta del hotel, un pequeño se filtró entre la seguridad, saltó las vallas y llegó muy cerca del 10, hasta ser frenado por otro grupo de empleados de seguridad del hotel.

 Sin embargo, Leo pidió que lo dejaran y accedió a sacarse la foto con Rogerio, un niño de 12 años, fanático de la Pulga. "Me tuve que trepar y ser rápido", le contó el chico a TyC Sports después de conseguir la selfie que guardará para siempre. Además, reconoció que hincha por Argentina y vaticinó un triunfo 2-0 de la Albiceleste.

El gran gesto de Messi con un nene en San Pablo