La tarde del 22 de junio de 1986, Diego Armando Maradona eclipsó al mundo con una gran obra deportiva, la jugada ante el seleccionado europeo para decretar el segundo de su cuenta personal y del juego para cerrarlo por 2 a 1 en cuarto de final de un Mundial.

Quien inmortalizó la corrida, la misma que Víctor Hugo Morales bautizó a "Pelusa" como "barrilete cósmico" fue Marcelo Figueras. El fotógrafo que en ese entonces viajó junto a la histórica revista El Gráfico, con otros tres colegas y sumados a los periodistas de la icónica publicación semanal. TERMINA DE LEER ESTA NOTA HACIENDO CLICK ACA