Conmovida por la distancia, Belén Succi recordó lo duro que fue separarse durante 40 días del niño, a quien le dedicó cada victoria olímpica su gesto típico: lengua afuera y manos con los dedos mayor y anular replegados.

"Cuando vuelva a Argentina, por una semana mamá no podrá verte por protocolo, pero cada vez falta menos para reencontrarnos y disfrutar esto juntos. Te amo", le dijo a través del canal TyC Sports.

La arquera, de 35 años, evitó especulaciones sobre su futuro luego de concluir su tercera experiencia olímpica. En Beijing 2008 había ganado la medalla de bronce y en Río de Janeiro se clasificó en el séptimo lugar. Londres 2012 no lo disputó porque atravesaba su embarazo.

"Ahora no puedo pensar en nada, sólo quiero volver a casa y estar con mi hijo. Psicológicamente estoy al límite, con un agotamiento físico y mental muy grande", comentó.

Finalmente, la Leona resumió todo lo vivido durante el proceso previo a los Juegos: "Somos un equipo de pandemia, fue agotador para todos por el miedo a contagiarse, los controles todo el tiempo. Todo eso generó un estrés muy alto pero lo vale porque nos llevamos una medalla. Estoy orgullosa y feliz".