Usted se despertó hoy. Más tarde, más temprano, todos despetamos. Usted se levantó, acaso resongando por la hora, hubiese querido meterle un rato más de sueño. Se fue directo a la radio o a la tele, aún lagañoso, y vió y escuchó la transmisión en vivo y en directo mientras se resfregaba los ojos en seco. Es que hay cosas que vistas y oídas, no pueden ser tenidas por reales. TERMINA DE LEER ESTA NOTA HACIENDO CLICK ACA