Luego de un año pandémico, el juvenil Matías Vargas viajó con su mamá a Buenos Aires en busca del sueño de todo aquel que juega al fútbol en un rincón de la Argentina. Poder probarse en un club de AFA. La zurda del comodorense sorprendió al cuerpo técnico formativo del “Lobo”, y rápidamente le confirmaron que “quedaba”, que se tenía que sumar a las divisiones inferiores asegurándose un lugar en la pensión del club Gimnasia y Esgrima La Plata.

“La prueba no fue nada fácil, era algo muy distinto al fútbol de Comodoro y fue un cambio increíble para mí más allá que era mi primera experiencia fuera de mi ciudad. Cambiaba mucho las canchas de césped natural y el clima era de mucho calor pero gracias a Dios y a los técnicos y compañeros que me acompañaron mucho, pude quedar en este club hermoso y grande como lo es Gimnasia”, le contó Matías a Pasta de Campeón desde La Plata. TERMINA DE LEER ESTA NOTA HACIENDO CLICK ACA