COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - No pasó mucho tiempo en que se incorporó a las inferiores y en menos de 4 años subió a Primera División. Supo de numerosas vueltas olímpicas, hasta que los «caza-talentos» le vieron condiciones y primero vistió la casaca del archi-rival del «Globo», Cipolletti, y llegó el gran salto al fútbol profesional con Estudiantes de La Plata y luego Chacarita Juniors, donde está muy bien conceptuado por ex-compañeros, dirigentes y simpatizantes.

Tal vez no se animó a más o el profundo cariño por sus padres lo obligaron a regresar al pago chico con la frente alta.

Después jugaría en Jorge Newbery y en ferrocarril del Estado y con su calidad intacta, su zurda mágica para meter cambios de frente de 30 metros y tirar paredes en ofensiva para dejar al centro delantero sólo ante el arquero.

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