Los 37 años ya hacen mella en un cuerpo dedicado al profesionalismo, con lesiones y donde la vida transcurre como un chasquido de dedos para Diego Romero, pero con el hambre del primer día.

El "Negro", en la intimidad de su hogar junto con su esposa y su hijo piensa en cómo regresará la actividad deportiva post cuarentena por el coronavirus y cómo piensa que será su futuro, aunque la palabra “profesionalismo” resuena en sus paredes dentro de sí y brinda lo mejor de sí porque no quiere regalar centímetros a los jóvenes. TERMINA DE LEER ESTA NOTA HACIENDO CLICK ACA