El partido se jugará en el Ball Arena en el estado de Colorado, desde las 23 de Argentina, y el cuarto juego volverá a celebrase en Denver este domingo a las 21.

En los dos primeros juegos desarrollados en el Phoenix Suns Arena, los Suns vencieron por 122 a 105 y 123-98, logrando dos triunfos claros con el goleo del escolta Devin Booker y el juego del base Chris Paul, quien distribuye los balones y maneja los tiempos, contando con un pivote como Deandre Ayton con enorme fortaleza debajo de los tableros.

Campazzo, indiscutido titular en el equipo de Michael Malone, tuvo el juego más deslucido el miércoles pasado con apenas tres puntos en 29 minutos, con una planilla que tuvo cinco dobles fallados y 1-5 en triples, sumando en siete cotejos de playoffs 63 puntos, 26 asistencias, 26 rebotes y 12 robos.

Para Denver el triunfo es impostergable, está obligado a ganar y tendrá que volver a brillar el MVP de esta temporada, el pivote serbio de 2,11 metros Nikola Jokic (para eso deberá superar a Ayton), porque si los Suns logran colocarse 3-0 será casi imposible revertir la serie.

Phoenix llevaba 11 años que no clasificaba a postemporada, y está a dos triunfos más de colocarse en la Final del Oeste, misma instancia donde se quedó en la temporada 2009/10 cuando cayó ante los Lakers (fue campeón al vencer a Boston Celtics) por 4-2.