La nadadora nacida hace 21 años en San Isidro cronometró un tiempo de 8 minutos, 44 segundos y 85 milésimas, lejos de las tres mejores de la prueba, la rusa Anastasiia Kirpichnikova (8m18s77m) y las australianas Ariarne Titmus (8m.18s.99m) y Kiah Melverton (8m.20s.45m).

"No pude recuperarme de la prueba del lunes pasado, intenté cambiar el chip pero no lo logré. A pesar de mi rendimiento, estoy disfrutando de los Juegos", comentó Pignatiello luego de su segunda presentación, en diálogo con TyC Sports y la TV Pública.

La subcampeona olímpica juvenil registró un tiempo menor a su récord sudamericano en 20 segundos y 52 milésimas en el Centro acuático de Tokio.

"Estar acá significa un montón, luego de lo que viví el año pasado no imaginaba siquiera que podía competir, uno trabaja mucho en la oscuridad para estar en este lugar y es una experiencia única. Es difícil competir en los Juegos, es codearse con las mejores del mundo", añadió Pignatiello.

La nadadora argentina había competido el lunes pasado, cuando no pudo clasificar a la siguiente ronda en la prueba eliminatoria de 1500 metros libres, en la que se impuso la estadounidense Katie Ledecki.

"Me dan más ganas de volver en los próximos Juegos con otra cabeza y otro entrenamiento. Me preparé mucho para esto, es lo que soñé siempre, con mis convicciones. Tengo claro que es una carrera larga, no es ni un antes ni un después", concluyó Pignatiello, quien intentará tomarse revancha en los Juegos de París 2024.

Pignatiello, la gran esperanza de la natación en la Argentina, sobresalió en los Juegos Panamericanos de 2019, cuando obtuvo las medallas de oro en 400, 800 y 1500 metros libres, una marca que no había logrado antes ningún nadador del país.