El equipo médico de Dinamarca y una camilla se acercaron corriendo a la banda, mientras al jugador se la realizó aparentemente un masaje cardíaco.

Los compañeros de Eriksen rodearon al jugador para evitar que se vieran imágenes, mientras los jugadores finlandeses y el público contenían la emoción a la espera de ver la evolución del jugador, que permanecía en el suelo después de varios minutos.

El encuentro fue suspendido por la UEFA.