Se trató de un error del encargado del videoarbitraje, Eduardo Ostojich, que consideró que hubo “intensidad media” en el golpe y que debía ser penalizado “con tarjeta amarilla y no con expulsión”. Por este motivo ambos fueron suspendidos por tiempo indeterminado.

 “Errores graves y manifiestos en el ejercicio de sus funciones”, indica Conmebol sobre los árbitros uruguayos Cunha y Ostojich.

EL VAR solo puede llamar al árbitro principal a revisar una jugada si considera que se trata de una jugada de tarjeta roja, y en este caso Ostojich entendió que la acción solo ameritaba una amarilla. Por eso Cunha no fue al monitor del campo a ver lo que había pasado.

La Conmebol difundió hoy el video de la jugada con el golpe de Otamendi sobre Rapinha y asume que se trató de un error de interpretación del árbitro a cargo del VAR: “Golpea con su antebrazo en la cara a un adversario. El árbitro no observa la acción y el VAR chequea la acción con distintos ángulos y velocidades, y de acuerdo a las evidencias, debió llamar al árbitro a una revisión de campo por una potencial tarjeta roja”.

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