COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - En el bolso de entrenar están los botines y la cinta métrica, pero también los guantes y no son los de arquero. Nueva Generación tiene un sentido de pertenencia casi único en Comodoro Rivadavia. Hace una semana, los propios jugadores decidieron poner manos a la obra, y comenzaron a cercar el predio que el club tiene en el barrio Abel Amaya luego de los entrenamientos vespertinos.

Luego de correr y estirar, con una ronda de mates de por medio, los propios jugadores han comenzado a trabajar en un viejo sueño. Tener su propia cancha cerrada. A don Armando Tula “no se le cayeron los anillos” por hacer los pozos, y eso es un ejemplo para los más chicos que muchas veces copian las acciones más que hacer caso a las palabras.

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