Cuando todo parecía ser una fiesta, donde Boca obtuvo un gran triunfo frente a Lanús, además del buen fútbol que desplegaron los pibes dirigidos por Sebastián Battaglia, aparecieron las malas noticias para el Xeneize.

Regresó el público al fútbol argentino y todo se desbarrancó. O al menos en algunos equipos que no cumplieron con las reglas.

Durante las últimas horas del martes, el Ministerio Público Fiscal ordenó un allanamiento en el estadio Alberto J. Armando, ya que había grandes dudas respecto al aforo que acudió el último fin de semana.

A través de la fiscal especializada en eventos masivos, Celsa Ramírez, dictaminó el allanamiento al estadio de Boca porque se incumplió con los artículos 205, por violación del decreto presidencial, y 239, por resistencia a la autoridad.