Boca volvió al triunfo por 3 a 0 ante The Strongest después de cinco presentaciones sin victorias. Esto fue una consecuencia del planteo propuesto por su técnico Miguel Ángel Russo con línea de tres en el fondo, proyectando a Nicolás Capaldo, de gran rendimiento, por la derecha, y al colombiano Frank Fabra por izquierda.



Y justamente Fabra también cumplió con su cometido en la faz ofensiva, remarcándose una vez más que es efectivo en ese rubro que zozobra a la hora de defender, algo que se puso de manifiesto en mayor medida en las últimas pálidas presentaciones de su equipo.



De hecho, a Boca todo se le simplificó rápidamente, porque ya a los tres minutos ganaba con un golazo de Agustín Almendra tras un error de salida del conjunto paceño.


Pero cuando la noche parecía pintar redonda para el joven y talentoso volante boquense, sobre la media hora del primer tiempo debió abandonar la cancha con una aparente contractura en el aductor derecho, lo que encendió las alarmas respecto de su presencia en la semifinal del próximo lunes a las 15 en San Juan ante Racing Club, por la Copa de la Liga Profesional.


El colombiano Jorman Campuzano ocupó su lugar y faltando un minuto una combinación entre Fabra y Sebastián Villa concluyó con éste tocando la pelota al segundo gol boquense dentro del área chica.


La comodidad fue mala consejera para Boca, porque se relajó en la segunda mitad en la mayoría de sus integrantes, excepto Carlos Tevez, quien le reclamaba a sus compañeros más energía y precisión para aumentar cifras y soñar con el primer lugar en el grupo si perdía Barcelona.


Sobre los 10 minutos lo escuchó Villa, quien desbordó por derecha y lanzó un centro bajo justamente con destino a Tevez que estaba dentro del área chica, pero el balón fue interceptado por el defensor Gabriel Valverde con tan mala fortuna que batió su propio arco.


El 3 a 0 era cosa juzgada y las noticias que llegaban desde Guayaquil no eran las mejores porque Barcelona, dirigido por el argentino Fabián Bustos, quebraba la paridad del primer período y vencía con autoridad a Santos, sellando el segundo puesto "xeneize" en la zona.


Nada cambiaría entonces hasta el final, que encontró a Carlos Izquierdoz celebrando sus 100 partidos con la camiseta de Boca, mientras que algunos otros quizá se la hayan puesto por última vez esta noche.


De esta manera todos los equipos argentinos lograron pasar a octavos de final de la Libertadores, aunque algunos casos como justamente los de Boca y River Plate fueron significativos, porque ambos finalizaron segundos en sus grupos.

El próximo martes se sortearán los octavos de final que se jugarán después de la Copa América, y si algo es seguro es que en esa instancia no habrá "superclásico".