Boca sufrió más de la cuenta ante Banfield, fue a los penales y se convirtió en el campeón de la Copa Diego Maradona, tras igualar 1-1 en los 90 minutos. De esta manera, el equipo de Miguel Ángel Russo encontró consuelo después de lo que fue la dura eliminación ante Santos en la semifinal de la Copa Libertadores y las críticas de la semana.

En el primer tiempo, ambos equipos se midieron más de la cuenta y no lograron romper el cero, más allá de algunos acercamientos. La estrategia del Taladro fue clara desde el comienzo: le cedió la pelota al Xeneize y se concentró en capitalizar los errores ajenos para salir de contra, sabiendo el poco retroceso de los atacantes rivales. Del otro lado, en el equipo de la Ribera, no hubo mucha claridad en el ataque, salvo cuando lo agarraban Edwin Cardona o Sebastián Villa.

El primer gol del partido llegó luego de una genialidad de Cardona, quien enganchó desde la izquierda hacia adentro y sacó un violento derechazo imposible para Mauricio Arboleda, a los 18 minutos del segundo tiempo. Para colmo, el colombiano sintió una molestia muscular y pidió el cambio en su mejor momento. A partir de ese momento, el conjunto del Sur intentó como pudo. Las principales estrategias fueron las pelotas paradas y los tiros de larga distancia.

Y cuando nadie lo esperaba, en el quinto minuto adicional, Luciano Lollo igualó el marcador después de un doble cabezazo en el área y sorprendió a Boca para estirar la definición a los penales. El equipo de Russo estuvo más fino, selló la serie 5-3 y obtuvo su título número 70. Vaya homenaje para el Diez