El equipo de Lionel Scaloni tuvo un buen primer tiempo, en el que se adueñó de la pelota y generó las mejores situaciones. Luego de dos buenas intervenciones de Claudio Bravo, llegó la recompensa: a los 33 minutos, Lionel Messi se hizo cargo de un tiro libre en la media luna del área y la colgó del ángulo superior izquierdo del guardameta chileno. El resultado era justo.

La Albiceleste no se conformó y fue en busca de más. Antes del descanso tuvo una situación clarita en los pies de Lautaro Martínez, pero el goleador del Inter no pudo cortar con la mala racha que arrastra con la Selección.

En el complemento, Argentina se retrasó en el campo de juego, le cedió la pelota al rival y lo pagó caro. Tras una desatención defensiva, Nicolás Tagliafico derribó a a Arturo Vidal dentro del área y el árbitro Wilmar Roldán -a instancias del VAR- sancionó la pena máxima. Dibu Martínez le atajó el remate del propio Vidal, pero en el rebote Eduardo Vargas marcó el 1-1.

A partir de allí, el conjunto nacional buscó reencontrarse con su mejor versión. Recuperó la pelota y lentamente empezó a inclinar la cancha para marcar el tanto de la victoria. Lo buscó por distintos medios, pero no pudo volver a batir la meta de Bravo.