En una reunión que transcurrió hasta cerca de las 20.30 en la Residencia presidencial de Olivos, el presidente Alberto Fernández y el titular de Conmebol, Alejandro Domínguez, evaluaron los aspectos organizativos y logísticos -con la eventual habilitación de sedes adicionales, como los estadios de Estudiantes de La Plata y Vélez Sarsfield- y todo lo concerniente a los protocolos sanitarios.

El análisis de la disputa de esta Copa América y sus protocolos sanitarios, para que se pueda organizar en Argentina, quedará bajo el riguroso estudio de funcionarios del Ministerio de Salud de la Nación, en el marco de la pandemia del coronavirus.

La disputa del certamen continental está programado entre el 13 de junio y el 10 de julio próximos, ya sin Colombia como sede compartida, tras anunciar la semana pasada su deserción en la organización.

Alberto Fernández entregó a Conmebol el protocolo para la realización de la Copa América en Argentina

El certamen, que fue postergado el año pasado por la pandemia y ahora se quedó sin uno de los dos organizadores (Colombia había solicitado a la Conmebol postergar el certamen para noviembre próximo, pero el pedido le fue denegado por las exigencias del calendario internacional), también perdió a dos de los seleccionados invitados a raíz de la reprogramación.

Es que contaba en su diagrama original del año pasado con 12 participantes divididos en dos grupos, A y B, jugándose el primero en Argentina y el segundo en Colombia.

Y como en el A iba a estar uno de esos invitados, Australia, y en el otro Qatar, organizador del campeonato del mundo del año próximo, el torneo iba a desarrollarse originalmente entre el 11 de junio y el 11 de julio.

Pero tanto Australia como Qatar desistieron de formar parte de la competencia este año (los oceánicos deberán jugar simultáneamente las eliminatorias mundialistas asiáticas), entonces las zonas quedaron con cinco componentes cada una, y por ende el calendario se redujo en tres días.



Lo previsto era jugar el partido inaugural en la cancha de River Plate entre Argentina y Chile, mientras que la final iba a disputarse en el estadio Monumental, de Barranquilla.



Ahora, si Argentina llegara a organizar la totalidad de la competencia, deberá resolverse la logística de los cinco seleccionados de la Zona B, designar los escenarios en los que jugarían la fase de grupos, los de cuartos y semifinales y, por supuesto, la gran final.



El Grupo A está compuesto por Argentina, Bolivia, Chile, Paraguay y Uruguay, mientras que el B lo integran Brasil, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela.



Los estadios ya definidos en Argentina para desarrollar los partidos de esa Zona A: Estadio Monumental de River Plate; Mario Alberto Kempes, de Córdoba; Malvinas Argentinas, de Mendoza y el Único-Madre de Ciudades, de Santiago del Estero.