Pese a que la Premier League parece estar conducida a una inminente consagración de Liverpool, Manchester City no debe aflojar pensando en la clasificación a la próxima Champions League, pero además con el plan de continuar ganando triunfos y buen rendimiento de cara a la competición europea que se definirá en agosto.

Por eso, Pep Guardiola decidió por poner un equipo con mayoría de titulares, en donde Nicolás Otamendi y Sergio Agüero fueron de la partida ante Burnley, en lo que terminó siendo una nueva exhibición de fútbol de los ciudadanos, que golearon 5 a 0 con dos tantos de Phil Foden, dos de Riyad Mahrez y el restante de David Silva.

Sin embargo, no todo fue color de rosa para el club de Manchester, ya que en el segundo partido desde el retorno de la liga inglesa, se encendieron las alarmas por la lesión sufrida por el "Kun" en el primer tiempo, que debió abandonar la cancha sin poder haber pateado el penal que le cometieron.

Agüero mostró dolores en gran parte de los 45 minutos iniciales y las cámaras captaron una jugada en la que le traban una pelota, generando una torcedura de su pierna izquierda. Más tarde, en un remate al arco se volvió a tomar la zona y ya con el tiempo casi cumplido se sentó en el campo de juego.

El hecho de que el ex Independiente haya salido caminando de la cancha parecía descartar una lesión de gravedad, aunque deberá ser sometido a los estudios que dictaminarán el tiempo de recuperación. Sin embargo, las declaraciones de Pep fueron muy poco alentadoras al respecto.