A seis meses de salvar su vida de milagro, el ex Formula 1 Romain Grosjean debió escapar una vez más de un auto en llamas, luego de a su auto de la categoría IndyCar se le incendiaran los frenos durante una carrera en Detroit.

El pasado mes de noviembre Grosjean había sorprendido a todos luego de sobrevivir a un fuerte impacto contra el guardrail del circuito de F1 de Bahrein, donde su monoplaza se partió en dos y logró salir ileso de una bola de fuego que lo impactó de lleno durante más de 20 segundos.

El accidente que casi le cuesta la vida durante 2020.

En esta oportunidad, el francés se encontraba en plena carrera de la categoría IndyCar en Detroit, cuando a 11 vueltas del final los frenos de su auto comenzaron a echar humo por las llamas que se habían provocado tras un sobrecalentamiento.

Recordando su anterior experiencia, al ver el fuego el piloto saltó desesperado del vehículo y pidió desesperadamente un matafuegos a los auxiliares de pista para lograr salvar el coche, y ante la lenta reacción de los comisarios tomó un extintor y se encargó él mismo de la situación.

“Es que me gusta cuidar de mis coches”, bromeó el piloto de 35 años en redes sociales.

Tweet de IndyCar on NBC

"Todas las mañanas me tengo que quitar los guantes de silicona y ponerme crema en las manos. Pero recuerdo que estoy vivo, que estoy aquí, que puedo jugar con mis hijos, que puedo volver a correr y que tengo a mi mujer a mi lado. Soy feliz, me he dado cuenta lo bonita que es la vida hasta con problemas”, había comentado quien fuera piloto de Haas en la máxima categoría del automovilismo en relación al accidente que casi le cuesta la vida.

“Si quieres ser bombero voluntario, dirígete a la estación de bomberos más cercana… Te daremos la bienvenida. ¡Definitivamente tienes todas las habilidades que van bien además de ser resistente al fuego!”, bromearon los bomberos voluntarios de Francia tras esta nueva experiencia.