“Hace muchos años, Diego entró en un sueño del que nunca se pudo despertar, por la mezcla de los antidepresivos con el alcohol. Esta situación se podía ver cuando arrastraba las palabras y no era claro al hablar. Sus últimos años fueron dormidos. Fue una de las personas más inteligentes que conocí. Me quedó la sensación de que quizá se pudo hacer algo más, no sé. Hace un tiempo hablé con Claudia y las hijas. La última vez que charlé con él, sentí que necesitaba que alguien lo rescatara, por eso se lo planteé a ellas, para que llevaran la bandera, que es lo que corresponde y yo iba a ir atrás como loco. Era un pibe indomable. Si le decías pará o cuidate, era para quilombo. El único que tuvo cintura para saberlo llevar fue Guillermo Coppola. Que quede claro: Diego hacía siempre lo que quería”. Con la sinceridad de toda la vida, Carlos Randazzo habla con la autoridad de quien conoció en profundidad a los varios Maradonas que habitaron en Diego. TERMINA DE LEER ESTA NOTA HACIENDO CLICK ACA