COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) – “El objetivo era superar el primer EP que había sacado, se llama ‘Baja fidelidad’. Cuando termine ese era 2018, cuando se podía ir a la facultad y había compañeros, y un compañero me dice estaría copado hacer algunas cosas. Yo tenía algunas maquetas y bases, así que ahí empezó todo, en agosto de 2018”, dice “Jvlian Mar”, el músico comodorense que sigue los pasos de su padre, el gran Alakrán Marquéz, baterista de los legendarios 113 Vicios.

Julián por esto días está presentando en forma virtual “Fragancia”, su segundo EP. Se trata de tres canciones que suman un poco más de 12 minutos; un preludio de líricas que “evocan atmosferas patagónicas con elementos típicos de la zona como lo son el viento y el mar”.

El trabajo lo inició con su amigo, Julian Mora, a quien le reconoce su participación. Sin embargo, luego continuó en soledad. “La base es una instrumentación rockera reforzada con sonidos de sintetizadores y arpegiadores que le dan unos tintes electrónicos”. También incluye trompetas, y todo se funde en “un perfume de Rock-Pop Electrónico, o Pop Alternativo, o Pop Electrónico”, describe la gacetilla de prensa que presenta el trabajo.

“Quería un poco más de push”, dice Julian al contar que fue lo que buscó con el EP. “Un poco más de rock que te hiciera mover los pies, saltar un poco, porque el anterior EP era más casero, más tranquilo, melancólico. Quería mostrar cosa”, comentó a ADNSUR este joven que desde que tiene memoria está vinculado a la música.

Tras los pasos del padre Julián, el hijo de Alakrán Marquéz sacó su segundo EP

LA MÚSICA EN LAS VENAS

Julián tiene 27 años, nació en Buenos Aires y a los 5 se vino a vivir a Comodoro Rivadavia. Se considera comodorense y asegura que le gusta más que capital y que siempre estuvo vinculado a la música.

“Desde que tengo memoria en el living de mi casa hay una batería y un teclado por lo menos. Mi vieja igual siempre cantó y hace un par de años tiene su banda de folclore. Siempre le gustó la buena música, siempre cantó en casa, así que esto de la música está fogueado de las dos partes”, dice en alusión a Alakrán y Maricel López, su madre y cantante de “Madurando Sueños”.

The Beatles y Charly fueron algunos de los músicos que escuchó en su infancia. Quizas por herencia la batería fue su primer instrumento. Sin embargo, ya de grande comenzó a tocar el piano, la guitarra y ahora está tocando el bajo. Es que como él dice le gusta pensar “la música en general”.

Julián cuenta que este segundo trabajo es muy diferente al primero que grabó con “una placa de dos pesos” y en forma cacera. “Ese fue el primer trabajo que me puse a hacer solo, sabiendo que tenía limitaciones técnicas y haciéndolo solo. Por eso la idea para este segundo era darle un enfoque más técnico y que se involucre más gente, también para que se difunda más y porque sé que está gente le puede dar mucho más que yo en lo suyo”, confiesa.

Del EP participaron Enzo Antoniazzi, Lucas Cunningham (Los Cheremeques) y Alakran Márquez, además del aporte técnico de Juan Binckoski y Jose “Uguito” Soto, éste último a cargo de la mezcla y master. El arte de tapa y la producción fotográfica fue hecha por Melina Sosa.

Julián asegura que hasta ahora las devoluciones han sido buenas. Es que realmente “Fragancia” suena bien y tiene su propio estilo, es pegadizo e invita escuchar cada minuto de “Una verdad”, “El Reloj” y “Mismo lugar”.

Por la pandemia el trabajo aún no tiene fecha de presentación en escenario. Sin embargo, el músico admite que tiene ganas de hacerlo. La última vez que tocó en la zona fue cuando fue Alakrán presentó “Un día de Viento”, disco en que Julián toca un tema en teclado.

“Hay gente que me estuvo contactando, dándome sus devoluciones y son positivas. Me preguntan qué vas a hacer, vas a tocar, vas a hacer algún concierto por streaming, y la verdad me dan ganas en algún momento para festejar si salimos vivos todos de esto”, sentenció, invitando a escuchar el trabajo en Spotify, Youtube y Bandcamp.

Jvlian Mar - Fragancia EP