El fundador y dueño de Tesla, Elon Musk, afirmó el miércoles en Twitter que suspendió los Bitcoins como medio de pago de sus autos eléctricos dada a su preocupación por el uso cada vez mayor de combustibles fósiles para la minería de la criptomoneda. Tras el anuncio, la acción de la firma cayo más de 14 por ciento en dos horas.

“Tesla ha suspendido las compras de vehículos con Bitcoin. Nos preocupa el rápido aumento del uso de combustibles fósiles para la minería y transacciones de bitcoins, especialmente el carbón, que tiene las peores emisiones de cualquier combustible”, afirmó Musk en un mensaje a través de Twitter.

Tweet de Elon Musk

En ese sentido, dijo que la criptomoneda es “una buena idea” al tiempo que remarcó que “creemos que tiene un futuro prometedor, pero esto no puede tener un gran costo para el medio ambiente. Tesla no venderá Bitcoin y tenemos la intención de usarlo para transacciones a medida que la minería pasa a una energía más sostenible”.

“Tesla también está buscando otras criptomonedas que utilicen menos del 1% de la energía de transacción de bitcoins”, agregó el multimillonario.

Si bien Tesla dijo que no aceptaría bitcoins para la compra de vehículos el miércoles, Musk especificó que Tesla planea retener en lugar de vender el bitcoin que ya tiene, y buscaría otras criptomonedas que requieran menos energía para las transacciones.

La atención se está centrando cada vez más en los enormes requisitos de energía necesarios para mantener esta moneda online con la criptominería y el impacto ambiental de tal condición.

Según el Índice de Consumo Eléctrico del Bitcoin de Cambridge (CBECI), elaborado por investigadores de la Universidad de Cambridge, la energía total consumida por el proceso de minería del Bitcoin (criptominería) podría alcanzar los 128 TWh (teravatios-hora) este año. Esto supone el 0,6% de la producción mundial de electricidad, o más que todo el consumo de Holanda.

Actualmente, el índice CBECI ubica a la red del Bitcoin en el puesto 31° del ranking mundial de utilización de la energía, un escalafón que es liderado por China con 6453 TWh y los Estados Unidos con 3989 TWh.

Otra comparación posible sobre el consumo de la criptominería es señalar que toda la operación de Google consumió 12,2 TWh en 2019 y todos los centros de datos del mundo, excluyendo los que minan bitcoin, consumen conjuntamente unos 200 TWh anuales.

Un informe de Citigroup Inc. divulgado el pasado 13 de abril reportó que Bitcoin consume 66 veces más electricidad que en 2015 y que las emisiones de carbono asociadas a esta minería probablemente se enfrentarán a un escrutinio cada vez mayor.

Cabe recordar que en una presentación de la SEC de Estados Unidos en febrero, Tesla reveló que compró USD 1.500 millones en Bitcoin y que podría invertir en más Bitcoin u otras criptomonedas en el futuro, según informó el portal CNBC.

En ese momento, la compañía dijo que comenzaría a aceptar dicho activo digital como método de pago para sus productos.

“Sé que he llegado un poco tarde a este movimiento, pero creo firmemente en Bitcoin”, explicó el propio Elon Musk entonces en una entrevista.

Otras grandes empresas también mostraron su interés en los Bitcoin y en el pago mediante activos virtuales como parte de sus operaciones financieras. En noviembre PayPal abrió su plataforma de criptomonedas a todos los consumidores en Estados Unidos después de un período de prueba restringido a ciertos inversionistas.

¿Por qué el bitcoin consume tanta energía?

La promesa de un importante retorno impulsó el aumento de los gigantescos centros de datos dedicados a la criptomoneda. Los bitcoins son ganados por personas de la red llamadas “mineros”, que resuelven ecuaciones deliberadamente complicadas utilizando la fuerza bruta de procesamiento, bajo el llamado protocolo de “prueba de trabajo”.

Tesla dejará de aceptar bitcoins

El protocolo está diseñado para mantener la integridad de la red, asegurando un suministro estable de la moneda al hacer los cálculos más difíciles cuando hay mucha gente minando, y más fáciles cuando hay pocos mineros trabajando.

El sistema está diseñado para que, aproximadamente cada 10 minutos, la red conceda algunos bitcoins a quienes hayan resuelto con éxito el rompecabezas. “La prueba de trabajo” fue uno de los principios fundacionales de la criptomoneda más conocida, creada en 2008 por una persona o grupo anónimo que quería una moneda digital descentralizada.

En ese sentido, los defensores del Bitcoin dicen que el rápido desarrollo de las energías renovables en los sectores de las centrales eléctricas hace que la moneda tenga un efecto moderado sobre el medio ambiente.

Pero investigadores de la Universidad de Nuevo México estimaron en 2019, antes del reciente despegue de los precios, que cada dólar de valor creado por el bitcoin generaba 49 centavos de daño a la salud y al medio ambiente en Estados Unidos.

Musk también impulsa otras criptomonedas

El dueño de Tesla también contribuyó a que se disparará la valoración de otra moneda virtual, Dogecoin, tras empezar a bromear en Twitter sobre la misma, cuando la definió como la “cripto del pueblo”. Más de 3 millones de personas votaron a favor de que Tesla acepte la criptomoneda meme para pagar sus autos.

El dueño de Tesla había preguntado a sus seguidores en Twitter si Tesla debería aceptar el pago en Dogecoin. El tuit de Musk llegó apenas unos días después de que dijera que su compañía de cohetes comerciales, SpaceX, aceptará la criptodivisa inspirada en los memes como forma de pago. “¿Quieres que Tesla acepte a Doge?”, preguntó Musk a sus 53,8 millones de seguidores en Twitter.

El empresario, quien es un partidario del Dogecoin, atrajo a 3.922.516 de encuestados en 24 horas da su consulta de Twitter sobre si Tesla debería comenzar a aceptar el token de Shiba Inu. ¿El resultado? Un 78,2% por el Sí, y un 21,8% por el No.

Fuente: Infobae