Luego de que la polémica por las visitas a la Quinta de Olivos durante la cuarentena salpicara a la conductora Tamara Petinatto, la hoy columnista radial rompió el silencio y justificó su visita a la residencia presidencial.

La noticia de su presencia en Olivos había surgido luego de que Yanina Latorre asegurara en Los Ángeles de la Mañana (El Trece), que Pettinato estuvo "con una chica que se dedica a la prostitución, contado y sabido por ella, en la quinta de Olivos. El año pasado, en la cuarentena, cuando nosotras no podíamos ni salir a la calle, nada más que para trabajar”.

A raíz de la difusión de la noticia en Twitter Ernesto Tenembaum, conductor de Y ahora quién podrá ayudarnos (Radio Con Vos), programa en el cual la hija de Roberto Pettinato se desempeña como columnista, le preguntó sobre el tema dándole lugar a la mediática para expresarse al respecto.

“Como todos los miembros de este equipo, Tamara es una persona que sabe diferenciar lo que es el bien del mal, que le pelea a la adversidad con una dignidad enorme”, introdujo el conductor, y sumó: “Yo sabía que ella tenía diálogo con el presidente. Lo sabía porque un día me di cuenta y la empecé a cargar. Le decíamos: ‘Vos tenés contacto con las alturas’, hemos bromeado con eso. Y yo no sabía más que eso, nunca le preguntamos ni fui más allá de eso”.

“Tamara fue con su amiga íntima, Yanina, a quien nosotros entrevistamos muchas veces. Y empecé a ver lo que pasaba en las redes con eso: periodistas y dirigentes políticos, gente que era citada como fuente respetable, empezaron a decir: ‘Puta, petera’... Una cosa espantosa sobre una amiga mía, una persona que quiero”, agregó.

En ese sentido, Tenembaum se refirió al maltrato recibido por la amiga de Pettinato. “Yanina, hace unos diez años, no sé si fumada o qué, empezó a joder en Twitter escribiendo: ‘Soy una prostituta’ y haciendo alusión a que le gusta el sexo. Entonces, empezaron a decir en muchos lugares: ‘Fue Tamara Pettinato con una prostituta’. Pero Yanina trabaja de maestra de chicos autistas. Y si fuera prostituta es cosa de ella, pero no tiene nada que ver”, puntualizó.

Y cerró: “Por mí, que no explique nada, qué me importa. Es un tema de una relación entre personas mayores. No voy a juzgar a alguien porque en algún momento, para ver a un amigo, una relación o lo que fuera, violó la cuarentena. De mi parte, no hay nada que reprocharle a Tamara; sí al presidente, pero no por esta reunión, que me parece un hecho menor, sino por muchas conductas que tuvo durante la cuarentena”.

Fue en ese contexto que la columnista decidió expresarse sobre lo sucedido.

“Dijiste casi todo vos... A mí me incomoda bastante. Yo les había pedido, de hecho, que estos días que no hablemos del tema. Porque sé que es poner el foco y que me sigan puteando”, comenzó previo a agregar que a raíz del conflicto “no paro de recibir mensajes que dicen ‘gato’, ‘petera’, ‘puta’, sin saber siquiera por qué fui”.

"No voy a decir cuál fue el motivo y qué temas hablamos (en su visita) porque es algo privado y no siento que tenga la obligación de explicarlo”, remarcó.

“Cuando salió mi nombre, buscaron a mi amiga, le buscaron tweets de hace 10 años, empezaron a decir que era prostituta. Tuve que ver en la tele como decían que yo fui a Olivos con una prostituta (...) Se empezó a armar una bola y pasan los días y me siguen mandando mensajes así que dije: ‘Bueno, está bien. ¿Quieren que diga algo? Digo algo’. Sí, fui. Fui por un tema personal que no siento la obligación de explicar”, reiteró.

Y cerró: “La verdad es que no sé si a los hombres que fueron les cuestionan tanto el motivo. Otras personas conocidas de sexo masculino, ¿explicaron a qué fueron, qué hablaron? (...) Vi todo el descargo de Flor [Peña], dio lujo de detalles de por qué fue, cómo empezó, cómo le escribió y por qué la recibió. Y después la seguían insultando igual. Entonces, digo: no sé si es necesario salir y hacer un descargo. Me parece que no me corresponde a mí explicar esto””