En una entrevista con Marcelo Figueras, el Indio Solari habló de su último libro “La vida es una misión secreta”, del presente y el futuro, con críticas al gobierno de Mauricio Macri, confió aspectos personales de su parkinson y fue terminante con quienes se oponen a la vacunación contra el coronavirus: "Es un casi genocidio".

“Siempre fui más de ejercer el arte que de aprenderlo (…) matemáticas nunca fue lo mío por eso no terminé el secundario. Pasé por todos los colegios y no me recibí de nada”, contó en Radio Provincia sobre su costado artístico.

El Indio admitió que “todo fue paulatino en mi vida, por eso digo que fue una especie de paraíso. Para mí, el paraíso fue acá, porque no tengo fe. La fe no se puede fabricar, la tenés o no”.

En ese marco, afirmó que “estar un año para escribir un libro no puedo, porque me distraigo en otras cosas, de repente pasaron 4 años y estoy en el capítulo 4. No me gusta cómo me salen los diálogos y las novelas tienen que tenerlos. Me puse muy estricto y tiré todo lo que había escrito, lo prendí fuego y lo enterré”.

En relación a su proceso de escritura, el Indio indicó que “me gusta pensar en los títulos y en los desarrollos trato de ver cómo llegar ahí, por qué me pareció que estaba bueno, eso me pasa también con la pintura, porque no salgo con un plan preconcebido, o sí, pero como Fellini, que no hacía guiones, hacía las películas improvisando”.

Más adelante, señaló que “no he sido un tipo de contactarme mucho con los medios, el rol del artista es un invento extraño, creo que todo el mundo tendría que cantar y pintar, porque son terapéuticas”.

Sobre el trabajo de Serafín en el último libro, subrayó: “primero le dije que no, porque él hacía personajes raros, que estaban bien, pero para otro proyecto. Se ve que el tipo tenía hambre de trabajar, de hacer cosas más conocidas y cambió para conmigo, aunque me dijo que había cambiado en general, hizo personajes más reales dentro de la locura que es el texto. Parecen los fotomontajes que hago yo, como las ilustraciones que hago yo”. 

A modo de análisis de la situación actual, atravesada por la pandemia, el músico significó que “la gente dice que ignora cosas que pasan, pero McLuhan lo explicó hace mucho tiempo, si no entendés la manipulación que hacen los medios es porque no leíste los libros que se dedicaron a eso y jodete”.

“Mantengo el humor que es como una sonrisa de alguien que está mal, no sé cómo explicarlo, la sonrisa de la decepción. Como los dandy, que son tipos que no tienen ningún tipo de esperanza pero juegan la vida como si la tuvieran, participan del juego aunque no les interese”, dijo.

Aseguró que la pandemia “confirma cosas” porque “la historia humana no es muy diferente a través de los siglos, las pasiones básicas son siempre las mismas, que se resuelven cada vez con mayores atrocidades, porque la capacidad humana de hacer daño es cada vez mayor”.

Los dueños de los medios son gente de mierda, la gente de mierda se une y la que no lo es trata de unirse, pero aquellos tienen el beneficio de la fuerza bruta, de la potencia del imperio o el poder de la prensa. No entiendo que gente que ha ido al secundario, que tiene instrucción, siga creyendo en las pelotudeces que dicen”, manifestó el artista al analizar el rol de los medios en nuestro país.

En ese marco, sostuvo que “canallas tiene que haber, gente que está en el poder, en lugares privilegiados, pero que vayan atrás de ellos como del Flautista de Hamelín, no se entiende. Los verdaderos dueños del planeta son invisibles”.

Me da vergüenza que hay quienes se han mofado de las personas que están en la primera línea como médicos, enfermeras, camilleros, son ricachones de morondanga. Hay que seguir esmerándose en la transmisión de lo que está bien y lo que no está bien, porque hay gente que está con el proyecto de no cuidarse, que es volver al Medioevo”, dijo el artista.

“Yo ya he aceptado que en esta vida no voy a estar cómodamente con mucha gente, porque para mi la rosca política no es el camino, difícilmente se llegue a un lugar tolerable”, reconoció el músico y agregó que ahora “me dedico a la virtud, a la compasión, porque ya ni los ideales me interesan, el peligro va más rápido que todas las soluciones que tenemos”. 

“Hay montón de gente implicada en delirios que son casi genocidios, como la pelea contra la vacunación, contra las medidas del gobierno para que sea lo menos riesgosa la pandemia para los habitantes del país”, señaló el artista y se refirió a “los palos en la rueda que ponen, los noticieros de los canales adictos a la locura, no se puede entender con qué cara dicen esas cosas”.

Sobre su futuro artístico dijo que “seguir cantando es la única promesa que hago últimamente, porque es lo que me gusta: cantar. Me gusta mucho decir mis letras con música, soy más un rapsoda que un poeta. Sigo haciendo canciones, todos los días hay una por lo menos”. 

“Voy a hacer dos bandas con la misma gente, siempre que ellos quieran, hasta ahora me dicen todo que sí (…) Se va a llamar El míster y los marsupiales extintos y voy a hacer la música más elaborada que tengo, que no es tanto el rock de guitarra. La voy a hacer para la gente más grande, no es tanto para bailar, es más lenta”, anunció.

Por último, el Indio manifestó: “tengo cosas para entretenerme y si no, tengo que buscarlas, porque es lo que me abstrae del problemita que tengo con el señor Parkinson, que está avanzando de a poquito el tipo, mientras no venga de golpe”.

Además, criticó al expresidente Mauricio Macri por decir que cortaba su jornada laboral temprano para ir a mirar Netflix y señaló que ningún exfuncionario del macrismo está “complicado con la cana” a pesar de todas las pruebas en contra.