CAPITAL FEDERAL (ADNSUR) - La actriz Nazarena Velez habló este lunes sobre su adicción a las drogas, y compartió un crudo relato sobre sus peores momentos como consumidora frecuente de alcohol y anfetaminas.

"A los 14 años empecé a tomar diuréticos y laxantes, porque siempre fui gordita. Para mí el ser gordita era una mala palabra", aseguró Velez en diálogo con Gastón Pauls durante el último programa de Seres Libres, que se emite por Crónica TV.

Allí la mediática contó también que "hace 11 años que dejé de consumir, a los 35 años. Me daba el resultado que yo necesitaba, cuando más flaca estuve fue cuando más trabajo tuve".

"Cuando deje las anfetaminas, me dijeron que la sobredosis que había tomado, eran como 30 líneas de cocaína. Para mí es una droga, fuertísima", agregó.

En ese sentido, remarcó saber "que me estaba matando". "Empecé con 2 pastillas y termine con 30 por día, me gustaba el resultado", sumó.

Por otro lado, Nazarena contó que tomó noción de su problema "cuando me estuve por morir, me pegué una sobredosis de pastillas. Me comí una hamburguesa y me dije '¿esto con qué se equipará?' Con muchas más pastillas. Fue el 16 de noviembre de 2008, estaba en la cama inmovilizada, sentía que tenía bichos en el cuerpo".

"Me daba vergüenza contarlo, sabía que estaba mal lo que estaba haciendo", afirmó sobre sus adicciones.

En cuanto a la presión de los medios, Velez relató que si bien ella intentaba dejar de consumir, "todo el mundo estaba diciendo cuan gorda estaba. A nivel público fue lo peor que me pasó. No se tiene dimensión del daño que se hace desde el exterior a uno. Lo que yo recibía del afuera era 'la estás cagando, volvé a consumir porque no estaría siendo muy aceptado tu nuevo cuerpo'". 

"Los cuatro meses que siguieron fueron tremendos. Estaba muy medicada. No estaba en eje. Una noche aparecí arriba del techo. Es algo que me tengo que recordar todos los días, es una lucha tremenda", agregó.

La muerte de su ex marido fue otro de los temas que realzó su adicción. "Tengo una personalidad muy adictiva, el ser mamá a los 19 años a mí me salvo de un montón de cosas. Cuando falleció Fabián, me quedé sola y perdí todo, todos los días tenía ataques de llanto; fue cuando empecé a tomar alcohol. Acostaba a Titi (su hijo menor) a las 20 y abría la primera botella de vino, podía tomarme 4 o 5 litros sola", reveló previo a asegurar que su lucha "es diaria".

"Cuando empezó la cuarentena tomaba 6 mg de rivotril. Todo el tiempo tengo tentaciones y todo el tiempo me tengo que estar recordando que no me quiero morir. Tengo una personalidad que atenta varias veces contra mí", dijo.

Y cerró: "Estamos en una sociedad gordofóbica y yo veía una respuesta mágica en las pastillas. Hoy estoy en mi momento de aceptación. Todas las adicciones son un pasaporte a la muerte. Hay que tener mucho amor para estar al lado de una persona adicta, mi familia lo tiene todo"