BUENOS AIRES - “Músico, Cantante, Compositor, Actor, Escritor, Dibujante, Diseñador gráfico”. Así se definía Horacio “el Negro” Fontova en su cuenta de Twitter. Artista inclasificable, protagonista de la escena porteña en los años ‘80 y ‘90, murió este lunes 20 de abril a los 73 años en el Hospital Finocchietto, donde llevaba tiempo internado.

Había nacido un 30 de octubre de 1946 en el seno de una familia con inclinaciones musicales: su padre, Horacio González Alisedo, era cantante lírico y productor cinematográfico, y su madre, María Fontova, concertista de piano. El arte estaba presente en sus ancestros maternos: su abuelo, el catalán León Fontova, era violinista, y su bisabuelo, Lleó Fontova, era actor.

Al terminar el secundario en el Carlos Pellegrini, se anotó en la Escuela Nacional de Bellas Artes Manuel Belgrano. En los años ‘70 empezó a mostrar sus diversas aptitudes: por un lado, formó parte de los elencos de comedias musicales como Hair o Jesucristo Superstar. Por otro, fue director de arte, diseñador gráfico e ilustrador de la emblemática revista de cultura rock El Expreso Imaginario.

Simultáneamente explotaba su faceta de músico, como integrante de las bandas Patada de Mosca, el Dúo Nagual y el trío Expreso Zambomba, antes de formar Fontova y la Foca, Fontova Trío y Fontova y sus Sobrinos, con los que alcanzaría cierto suceso en la primavera democrática, a caballo de éxitos como Me siento bien, A bailar el resbalón o Los hermanos Pinzones, de música pegadiza y letras humorísticas. Luego llegarían Fontova y los Tíos, y Fontovarios. En los últimos años había emprendido un camino como solista.

Hizo historia como compañero de Jorge Guinzburg en Peor es Nada, donde compuso un memorable personaje llamado Sonia Braguetti. Fue también diseñador de arte e ilustrador, pero sobre todo músico. Su grupo Fontova y sus sobrinos se hizo conocido en los 80 con canciones de tono humorístico como Colón y su hijo Cristobalito y Me tenés podrido.

Fue compañero de Guinzburg en Peor es Nada.
Fue compañero de Guinzburg en Peor es Nada.

El humor, la parodia y el mestizaje de géneros musicales (blues, rock, folclore, salsa) eran el sello de su música. Editó nueve discos, entre los que se destacan el álbum debut, Fontova Trío, de 1982, que contó con la participación de Skay Beilinson o Andrés Calamaro, entre otros; Fontova y sus sobrinos (1985); y Me siento bien (1987).

Entres sus hitos figuran un concierto en 1985 en el Estadio Obras junto al uruguayo Leo Masliah, intitulado Masliah–Fontova: Bienvenidos a la Argentina. También, el ciclo de conciertos Oscura pareja que llevó adelante en 1987 junto a otro compañero uruguayo, Rubén Rada. En 1988 volvió a Obras para presentar su sexto disco, Fontova Presidente, al frente de Fontova y sus sobrinos.

Pero el pico de su popularidad llegaría en la década del ‘90, cuando se unió a Jorge Guinzburg en Peor es nada, uno de los principales programas humorísticos de la televisión argentina de aquellos años. Ahí, entre otros personajes, compuso a la inolvidable Sonia Braguetti, un sugerente señorita de bigotazos negros. Este trabajo le valió dos Martín Fierro, uno como Revelación y otro como Mejor Actor Cómico.

Murió Horacio Fontova a los 73 años

En 1995 se sumó a Les Luthiers como reemplazante de Daniel Rabinovich en una gira por España donde el grupo presentó Grandes hitos. Ese año recibió el Premio Konex - Diploma al Mérito en la categoría que destacaba al mejor “grupo de bailanta/cuarteto” de la década. En 1998 creó y protagonizó Delicatessen, junto con Diego Capusotto y Fabio Alberti, entre otros: el programa duró poco al aire, pero quedó inscripto en la mitología televisiva como un ciclo de culto.

En teatro trabajó en las obras Porteños, Orquesta de señoritas y Malos hábitos. Su papel de Casto José en la zarzuela La corte de Faraón, en 2004, le valió una nominación a los Premios ACE. También actuó en cine: fue parte de los elencos de La Peste (1992), Adiós querida Luna y El regreso de Peter Cascada (2003 y 2005; en ambas también participó de la banda sonora), ¿De quién es el portaligas? (2007), Aballay (2011), Ánima Buenos Aires (2011), Metegol (2013) y Sin Hijos (2015).

En radio condujo, junto a Pedro Saborido y a Coco Sily, el programa Código de Barras en Radio La Red, lo que le valió su tercer Martín Fierro, a la mejor Labor Humorística en Radio. Mientras tanto, continuaba con su carrera musical: Fontovarios (2002) fue un espectáculo musical y humorístico en el Teatro Ateneo en los que tuvo como invitados a Liliana Herrero y Daniel Melingo.

Su noveno disco, Fontova 2004–Negro -en el que tuvo como invitados a Lito Vitale, León Gieco, Skay Beilinson, Liliana Herrero y Peteco Carabajal, entre otros-, recibió en 2005 el premio Gardel al mejor Álbum de Artista de Canción Testimonial. Al año siguiente, junto a Peteco Carabajal, presentaron Peteco-Fontova en La Trastienda. Desde 2010 volvió a las fuentes e hizo conciertos como solista, sólo acompañado por su guitarra (la llamaba Clarita) en Cantos de aquí y de allá. En los escenarios, nunca perdía oportunidad de manifestar su apoyo a los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner.

También escribió dos libros: el volumen de cuentos Témpera Mental (2005, Editorial Sudamericana) y el aún inédito Humano - Cero Humano.