Maru Botana se fue de vacaciones al campo para visitar a su tía, que vive en un castillo de Lyon, al sur de Francia. El lujoso inmueble es un lugar de ensueño y la pastelera se mostró algo apenada por no poder volver al país, a causa de las restricciones impuestas en los vuelos desde el exterior, que finalizan en 8 de agosto, en principio.

La pastelera tenía el vuelo de regreso pactado para el día 7 de julio, pero se lo cancelaron y tuvo que permanecer más tiempo en el inmueble. El castillo, “La Frette”, en dónde quedó varada, tiene piscina, una huerta, 15 habitaciones con dos baños en cada una de ellas, cancha de tenis y un ambiente sumamente acogedor.

Ubicada en “la campiña francesa”, tal como relató Maru, el paisaje ofrece postales impresionantes. No solo el exterior es de una admirada belleza, sino que el interior campestre, además de las nombradas comodidades, esta decorado especialmente, con muebles de madera estilo vintage.

Maru Botana está varada en un castillo de Francia: "Es insólito que pase esto, pero hay que vivirlo"

En declaraciones radiales, Maru explicó que se encuentra varada porque son muchas personas que tienen que regresar, debido a que viajó junto a todos sus hijos. “Somos una banda, es re complicado”, expresó la pastelera, que no se muestra apenada en sus stories.

Por ejemplo, durante la última mañana, empezó muy temprano entrenando en el campo, como suele hacer todos los días cuando está en Argentina. “Una lástima, porque es triste que no puedas volver a tu país. Es insólito que pase esto, pero hay que vivirlo”, reveló.

En cuanto a la política, Maru se sinceró: “Yo soy apolítica y siento que es muy difícil gobernar el país, pero siento que hay muchas cosas que son muy especiales y raras”. Sobre el hecho de estar varada, explicó: “Yo trabajo para viajar, es mi gusto, es mi premio. Prefiero eso que comprarme ropa cara o cualquier otra cosa”.

Y añadió: “Esta situación es dificilísima. Yo soy positiva y de pensar que se va a solucionar y vamos a poder volver”. Pero, a pesar de ello, reveló sus deseos de irse a vivir afuera: “Me da tristeza que cuando pasan estas cosas en la Argentina te dan ganas de irte”, admitió Maru.