Desaparecido de los medios, el periodista Alejandro Rial tuvo una nueva aparición pública en las últimas horas, donde contó cómo cambió su vida tras la muerte de su esposa, tras seis años en coma.

“Casi ni recuerdo mi otra vida”, asegura quien ahora se dice llamar Amrit en diálogo con Infobae.

"Un día me cansé y me tomé un año sabático. Había hecho un par de seminarios para conocerme mejor y estaba descubriendo mi poder interno. Empecé a ver el tema de los vínculos, porque tenía problemas con mi pareja, con mi ex pareja, con mis compañeros”, recuerda sobre su salida de los medios y su relación con Liliana Parodi –hoy directora de contenidos de América–, su mujer durante siete años.

“Hice talleres de desarrollo personal con meditación y coaching. Me cambió la vida. Durante un año –eso pacté internamente– me dediqué a hacer cosas conmigo: estudiar, escribir, leer, disfrutar el tiempo libre, practicar arquería, salir en kayak por el río en el Tigre. Cuando se me acabó el dinero y se cumplió el año, volví a trabajar otra vez. Me presenté en Canal 26 y les propuse un noticiero a las 7 de la mañana. Costó, pero los convencí. Fue un éxito”, recuerda

Sobre su relación con María, su segunda mujer, afirma que “cuando llevábamos cuatro años juntos, Mary tuvo un accidente automovilístico. Fue en el Acceso Oeste. Primero la llevaron al Hospital Posadas, luego al Instituto Fleni y después le armamos la internación domiciliaria en la casa de su madre, en el cuarto de su infancia. Estuvo 6 años y medio en coma, en estado de mínima conciencia. Es decir, tiene sueño y vigilia, abre los ojos, pero no hay comunicación. No hay certeza de que esté escuchando, ni comprenda nada a su alrededor”

Respecto al proceso, asegura que hubo "distintas etapas", y que "no me preguntaba por qué me pasó, sino para qué".

"Di charlas a médicos para hablar de la muerte con tranquilidad. Hice talleres sobre cómo la muerte nos convoca a la vida. Cómo nos llama a pensar qué hacer con nuestra vida. Patenticémosla. Nos vamos a morir todos. Mary tenía diez años menos que yo y esperaba a que ocurrieran cosas para ser feliz. Yo le decía: ‘es aquí y ahora’", dice.

Y recuerda: "El universo me dijo: ‘Vos que ayudás a las personas a atravesar las crisis, ¿a ver cómo te arreglás con esto?’ Y fue un gran aprendizaje. Amo a Mary y la voy a amar siempre, aunque ya no esté. Le agradezco la experiencia que me regaló. Y si bien no podría desear vivir algo como lo que viví, la creación que soy ahora es el resultado de lo que hice con lo que me tocó vivir."

Fue en ese momento que decidió dejar el periodismo. "Lo decidí en junio del 2012. Quise correrme para dedicarme a acompañar a las personas en la búsqueda de una vida distinta", afirma Amrit.

Sobre su actualidad, cuenta que además de ser coach y counselor estudió para convertise en instructor de kundalini yoga.

"Guío meditaciones en Instagram (@amrit.rial) los siete días de la semana a las 9.30 de la mañana. Cerca de 250 personas nos siguen en vivo y otros tantos después, como Reina Reech. Doy talleres, clases y atiendo consultas, ahora de manera virtual, por el confinamiento. Con el accidente de Mary aprendí que frente a las circunstancias podés hacer un mar de lágrimas o un paraíso", cerró.