María Elena Gómez fue asesinada a puñaladas el 19 de julio de 2005. A “Miss Mariela” como le decían sus alumnos, la mató su pareja dentro de su auto. En ese momento, sin la figura de femicidio en el Código Penal, todos hablaban de crimen pasional. La joven buscó resignificarlo a través del documental “Femicidio. Un caso, múltiples luchas”, que estrenó hace unos años y ahora recibió un premio.

Allí Mara habla de su madre, de cómo le costó hacer el duelo como hija y del acompañamiento de la familia en ese proceso tan duro. En la semana en la que Gómez hubiera cumplido años, la joven se enteró de que su película, que ya había estrenado en el cine Gaumont, recibió una distinción por el guion en el WRPN Women’s International Film Festival (Festival Internacional de Cine de Mujeres).

“Fue muy lindo recibirlo en la semana en la que mi mamá hubiera cumplido años”, contó emocionada Mara en diálogo con TN.

En el film, cuenta el largo camino que atravesó para superar la ausencia. Junto al relato de familiares y amigos de su mamá reconstruyeron el día a día del duelo que les tocó vivir y cómo hicieron para superarlo. “Cuando asesinaron a mi mamá yo era grande, y tuve los medios para sostenerme sola, pero muchos hijos de víctimas de femicidios son menores de edad y no tienen cómo sustentarse, por eso es imprescindible que la Ley Brisa (otorga una reparación económica para hijos de víctimas de femicidios o del asesinato de alguno de los progenitores en manos de otro y fue sancionada en 2018) se cumpla en todos los casos.

En 2007, el asesino de su madre, quien intentó suicidarse después de cometer el crimen, fue condenado a nueve años de prisión, pero bue beneficiado con una reducción de la pena, y en 2013 quedó libre. “Era la justicia que había en ese momento, por lo menos hubo condena. Muchos no tienen justicia, y siguen peleando por ella”, recordó.

Para la joven, que ahora tiene 41 años, estudió comunicación en la Universidad de Buenos Aires y da clases de inglés como su mamá, fue muy difícil seguir sola después del femicidio. “Ahora se puede decir que estoy ‘sana’, pero me llevó mucho tiempo. Encontré mucha compañía en las mujeres activistas que salieron a las calles para hacer valer sus derechos y hacerse escuchar. Alí encontré el sentido de mi lucha”, concluyó.

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