Después del Luna Park, Sui Generis salió de gira por el interior argentino para hacer otras despedidas que la historia oficial del rock no registró.

Las últimas tres actuaciones de Sui Generis fueron el viernes 20 de setiembre de 1975 en la confitería Géminis de Comodoro Rivadavia, el sábado 21 en el Baile del Primavera del Centro Catamarqueño de esa misma ciudad, y el domingo 22 en el salón del Club Estrella Norte de Caleta Olivia.

En el camino entre esa localidad y Comodoro Rivadavia, volcó la camioneta que transportaba los equipos en un lugar convenientemente llamado La Curva de la Muerte.

Sui Generis - Quizás porqué

Todos los equipos sufrieron daños irreparables. De esas paredes de teclados que rodearon a Charly en el Luna Park sólo se salvo el Mini Moog.

Pero por muy poco tiempo. Se lo robaron horas después en el aeropuerto de Comodoro Rivadavia. Ese accidente marcó el fin definitivo del grupo.

"Ya nos estaba gustando el asunto, porque el grupo estaba sonando realmente bien, y entre nosotros estábamos super amigos, como si no nos fuésemos a separar. Pero cuando fuimos a Comodoro Rivadavia, como si fuera una especie de llamado de no sé quién, terminamos de tocar, chocó la camioneta y se rompieron los teclados y la batería, mil cosas", detalló Nito Mestre.

A su vez, indicó que "ya pensábamos con el flaco (Charly) ir a Mendoza y organizar nosotros dos la despedida allá, y después seguir, ir a todos los lugares donde no habíamos tocado. Pero llegamos al hotel y estaba todo roto, y encima, cuando nos volvimos, nos afanaron el moog. Fue el colmo", expresó el músico, contando lo que sería el fin de una de las bandas más importantes de la historia del rock nacional.

En su retorno a Buenos Aires, el desgaste, la censura, las interminables giras y la diferencia de gustos entre Nito y García llevaron finalmente a disolver la agrupación.

Sui Generis - Canción para Mi Muerte (Official Audio)
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