A comienzos de 2012, Gustavo Corvalán viajó de Rosario a Buenos Aires para participar en la primera edición de La Voz Argentina (Telefe). Hoy, nueve años más tarde, el obrero de la construcción que se coronó campeón de ese reality show reveló lo difícil que fue continuar con su carrera artística tras el fin del programa.

Con su bebé en brazos, su esposa y su hermana, Corvalán desembarcaba en la primera temporada de La Voz Argentina. Albañil de profesión, en un primer encuentro le contó a Marley que la música lo acompañaba desde muy chico y que había decidido presentarse porque soñaba con dedicarse a cantar.

El bolero “Vuélveme a querer”, popularizado por Cristian Castro, fue el primer tema que el rosarino cantó ante el jurado. Luego vendrían “El amor de mi vida” de Ricky Martin y hasta una batalla contra otro participante de la mano de “Amor narcótico” de Chichi Peralta. Pero la fama que le dio su talento, desde que empezó su camino en el certamen hasta que se consagró ganador, perdió impulso tras unos pocos meses.

Radicado en Córdoba, Corvalán fue entrevistado por El espectador (CNN Radio) y relató los duros momentos que vivió luego de dejar el ciclo. “Yo les diría a los participantes que aprovechen y disfruten cada minuto que estén allí. Básicamente, porque esto es una vocación y todos llegamos ahí con el deseo de cumplir un sueño, así como me pasó a mí. Cuando se termina el programa y se apagan las luces, ahí cambia todo, se hace más difícil. Ya no estás un año o seis meses todo el tiempo en la pantalla, que la gente te empieza a reconocer”, reconoció.

Gustavo Corvalan es el Gran Ganador de La Voz Argentina 2012

“Dejás de aparecer y todo cambia, todo se hace bravo. La gente no te ve y el camino empieza a ser diferente. A mí me pasó. Yo la tuve que pelear mucho para aparecer en algunos lugares, y cada tanto. Para colmo, en aquella época no había redes sociales. Me acuerdo que tenía Facebook nada más, porque Instagram todavía no estaba, y Twitter no era todo lo fuerte que puede ser ahora”, recordó Gustavo.

Además, confesó que muchas personas se le acercaron cuando estaba en la cresta de la ola y después lo dejaron solo. En ese sentido, instó a quienes participen de la competencia a no perder la humildad. “Lo fundamental es el apoyo de la familia. Cuando estás en la tele y te va bien aparecen los amigos del campeón, pero cuando baja la espuma desaparecen todos, ¿eh? Por eso, les aconsejo a los concursantes de ahora que sean realistas, que no hay que marearse. Tengan los pies sobre la tierra y no se olviden nunca de dónde vienen”, afirmó.

Respecto a la edición actual de La Voz, Corvalán se animó a elegir su equipo preferido: el mismo que lo llevó a ser finalista, el de Soledad Pastorutti. “Siempre me ayudó y la consideré una voz muy válida para escuchar”, concluyó con elogios para la artista de Arequito.

Fuente: La Nación