Así lo aseguró el fiscal Martín Cárcamo, quien detalló que esa práctica previa por parte de Marcelo Painelaf lo aleja de la figura pretendida por la defensa, que alegó homicidio preterintencional, una figura que prevé una pena de prisión de entre 3 y 6 años, mientras que la acusación que él impulsa es por homicidio simple, que va de 8 a 25 años de prisión.

Al brindar detalles de la mortal agresión, a golpes de puño y patadas por parte del acusado, de 19 años de edad, Cárcamo precisó que el agresor actuó en pocos instantes y no dio tiempo a la reacción de otros transeúntes para evitar el fatal desenlace, mientras que el estado de presunta intoxicación alcohólica que atravesaba no modifica las condiciones de los hechos.

"Hay registros fílmicos de lo ocurrido y se pudieron reconstruir los momentos previos y posteriores a la agresión -informó el fiscal-, incluso el imputado trató de agredir luego al acompañante de la víctima, quitándose las prendas de vestir por encima del torso, pero al no haber reacción de la otra persona se retiró del lugar".

En una pelea que se inició por causas banales, en las que el imputado iba por calle San Martín lanzando escupitajos y comenzó a agredir verbalmente a Víctor Birreira y a un acompañante de éste, cuando caminaban por la cuadra que va desde Mitre a 25 de Mayo, el hombre atacado terminó falleciendo en horas de la mañana del lunes, a los 42 años de edad.

Painelaf tenía otras causas judiciales

El joven agresor no tiene condenas anteriores, pero sí ha estado vinculado en algunas causas, según confirmó Cárcamo, en las que fue imputado como autor de hechos contra la propiedad y también por amenazas.

“Se juntaron esos casos y se aplicó la solución alternativa que fue la suspensión del juicio a prueba, que se le otorgó en noviembre del año pasado y estaba vigente hasta noviembre de este año”, detalló Cárcamo, en diálogo con Actualidad 2.0, lo que ahora se modificará en caso de que avance la grave acusación en su contra, por el homicidio perpetrado el domingo 24 de julio.

“También está siendo objeto de investigación también sus conocimientos en materia pugilística –enfatizó-, tenemos inicialmente esa información y vamos a profundizarla, en contra de la búsqueda de una calificación penal menos gravosa que impulsa la defensa”.   

Vale recordar que el homicidio preterintencional, que propuso la defensa, prevé penas de entre 3 y 6 años de prisión, mientras que el homicidio simple tiene un mínimo de 8 años y un máximo de 25 años de prisión. El agresor dio golpes de puño a su víctima, mientras que al caer al suelo, le propinó dos patadas en la cabeza, provocando una hemorragia cerebral que derivó en el fatal desenlace, horas después.

 Por ahora, el agresor debe cumplir 3 meses de prisión preventiva, mientras que la investigación tiene un plazo de 4 meses para definir su elevación a juicio oral y público

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