CAPITAL FEDERAL – Los mismos tecnicismos contables que en el pasado la habían obligado a registrar un quebranto, jugaron en 2017 a favor de la petrolera bajo control estatal YPF, que volvió a las ganancias y embolsó $12.672 millones en utilidades netas, según informó hace minutos la compañía a la Comisión Nacional de Valores (CNV).

En 2016, la empresa había registrado una pérdida por desvalorización de activos debido a la caída en los precios local e internacional del crudo, algo que la obligó a revisar la valuación de muchos de los negocios de la petrolera.

El año pasado, sin embargo, recuperó unos $5000 millones que antes había tenido que descontar. Sin ese empujón, las ganancias netas de la mayor compañía del país habrían escalado menos, hasta los $8963 millones. Ambos números son positivos en comparación con los $28.379 millones en rojo que anotó en 2016.

YPF volvió a las ganancias, pero perdió reservas

La facturación de YPF en 2017 creció 20,3%, por debajo de la inflación, hasta los casi $253.000 millones.

Las ventas de naftas aumentaron 28,1% debido a un incremento aproximado de 19,9% en el precio promedio, junto a un incremento en los volúmenes totales despachados de aproximadamente 6,8 por ciento. Las de gas oil, en tanto, crecieron 15,1%, debido a un incremento aproximado del 15,9% en el precio promedio, aunque parcialmente compensado por menores volúmenes totales despachados de aproximadamente un 0,7%.

Los números negativos vinieron por el lado de la producción de hidrocarburos y las reservas, dos piezas clave del denominado upstream petrolero. En el caso del crudo, el tropezón fue del 7%, mientras que en el gas la disminución fue del 1,1 por ciento. Fuentes de la empresa consideran que esa tendencia se revertirá en el futuro.

En 2017, las reservas probadas de la compañía se desmoronaron 16,5%, desde los 1113 millones de barriles de petróleo equivalente (Mbpe) hasta los 929 Mbpe. Eso se debió a la caída en los precios locales del crudo. Sucede que el concepto de reserva probada está relacionado con la viabilidad económica de la extracción del recurso, que se calcula en base al precio promedio de los últimos 12 meses. De manera que un incremento en los precios, o eventualmente una reducción sustancial de los costos de producción, podrían cambiar la cifra.

Fuentes de la empresa consultadas por LA NACION sostuvieron que la caída de las reservas no les preocupa en especial, debido a que la compañía tiene un ingente nivel de recursos.

La compañía no tienen previsto tomar deuda en el corto plazo, una de las críticas que habían recaído sobre ella en el último tiempo.

Fuente: diario La Nación