CAPITAL FEDERAL - La imagen de la videoconferencia se le congela a quienes intentan hacer home office, los sitios web tardan una eternidad en abrirse, la película en streaming no termna de cargar nunca, las imágenes se pixelan. Ello se debe a que en plena pandemia por el coronavirus casi todo el mundo está en sus hogares y conectado a Internet. Esta situación -que se está convirtiendo en la norma en tiempos de crisis del coronavirus- está causando un aumento general del tráfico de datos en la red.

Dado que la transmisión de video en directo requiere mucho ancho de banda, reducir la resolución de la imagen alivia el flujo de la carga. La calidad de la resolución puede ser configurada en casi todos los servicios de streaming, plataformas de video y mediatecas.

Aunque los proveedores de Internet han asegurado hasta ahora que pueden asumir el aumento de tráfico, la mayoría de los principales servicios ya han reducido temporalmente la velocidad de transmisión de datos de video.

Con solo acercar el ordenador portátil, la tablet o el smartphone al router la señal inalámbrica mejora tanto que la mayor parte de las interrupciones o pérdidas de calidad de la transmisión de datos desaparecerán.

En casa, vale la pena plantearse quién y en qué momento está ejecutando aplicaciones con un uso intensivo de datos, aconseja el portal especializado Heise online.

En este sentido, pactar una serie de horarios y prioridades podría ayudar: si la importante videoconferencia está a punto de comenzar, los demás deben detener sus flujos de video hasta que ésta termine. Si aun así no funciona, los expertos aconsejan conectar directamente el portátil al router a través de un cable Ethernet.

Quien quiera aligerar aún más la carga de las redes puede ver y escuchar lo que la televisión y radio emiten en tiempo real, olvidando por un momento las transmisiones online o los servicios de streaming de audio. Escuchar antiguos CDs o grabaciones en MP3 "olvidadas" son otras opciones para no sobrecargar el tráfico de datos. La radio analógica puede incluso escucharse con muchos teléfonos inteligentes y tablets si el fabricante ha instalado una aplicación adecuada. El cable de los auriculares sirve en este caso como antena.

Aunque la transmisión de audio no requiere tanto ancho de banda como la de video, no hay que olvidar que es posible escuchar música sin utilizar Internet. Seguro que muchos hogares pueden rescatar de algún rincón soportes y reproductores de música digital "olvidados". Un tocadiscos de vinilo, un reproductor de CD o audios grabados en MP3. Incluso puede que alguien rescate de algún baúl un DVD o disco Blue-ray de su grupo favorito, reseña Perfil.