COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - En una semana Vanesa Cabrera estará en Buenos Aires, donde comenzará un tratamiento contra el cáncer para salvar su vida. Así de crudo es su presente. Sus antecedentes familiares no ayudan y ante esa situación sus médicos decidieron que realice el tratamiento en el Fleni, donde tendrá la mejor tecnología y equipos médicos acostumbrados a recibir este tipo de casos con mayor frecuencia.

Vanesa está tranquila, pero angustiada. Lo dice y se le nota en la voz, pero tiene esperanza. “La próxima semana me van a derivar. Esta semana iban a hacer todo los papeles y la próxima semana me van a llamar para que firme. Me derivan al Fleni donde están los mejores oncólogos para que tenga una posibilidad de vida, porque no querían correr riesgo; en mi familia ya falleció mi papá, mi hermano y mi hermanastra de cáncer”, dice a ADNSUR.

La preocupación de Vanesa es su mamá. “Ya tuvo varios golpes duros”, asegura y afirma que no va a poder aguantar otro. Por supuesto también le preocupan sus hijas de 19 y de 14 años, y quiere vivir.

Vanesa, la mujer de Comodoro que limpió salas Covid-19 y ahora pide ayuda para hacer un tratamiento contra el cáncer

Paradojas del destino, el último año Vanesa trabajó dentro de hospitales y clínicas. Como personal de limpieza estuvo abocada a las salas Covid -19, viendo de cerca lo que significa esta pandemia.

“Yo trabajaba de limpieza en el hospital y una clínica, pero me empecé a descomponer y  descubrieron que estaba enferma. En diciembre, enero, comencé con vómitos, tenía mareos y taquicardia. Al principio me habían dicho que era la bilis, pero después me descubrieron cáncer. Como me dijeron que el tratamiento era largo, porque yo ahora me voy a Buenos Aires y después tengo que seguir acá con quimioterapia, renuncié a mi trabajo, y ahora me encuentro desempleada y no tengo obra social”.

El sistema de salud se hará cargo de la internación, los pasajes y la estadía de Vanesa y su acompañante, ya que por su cuadro no puede ir sola. Sin embargo, ella deberá costearse los gastos cotidianos, traslados y medicación si llegara a necesitar. Por eso pide colaboración a la comunidad.

Lo bueno es que de poco va llegando ayuda. “Están colaborando de a poquito. Mil, quinientos, de a poquito. Dios me está devolviendo todo lo que yo hice porque el último tiempo estuve limpiando las salas Covid y estuve con los internados. Me acuerdo de una señora que se sacó el respirador para decirme ‘hija cuidate, no andes’, y a la semana siguiente falleció. Pero siempre me gustó ayudar, anduve por comedores, también en la inundación”.

Por el momento Vanesa no sabe cuánto tiempo estará en Buenos Aires. Sin embargo, tiene fe. “Dependerá de la recuperación. Puede ser un mes o un año, pero depende de vos. Pueden ser dos o tres meses. Depende de cómo sale uno de las quimio, porque son como seis sesiones. Me siento mal, pero dentro de todo estoy tranquila porque me dijeron que en Buenos Aires tengo los mejores médicos, la mejor tecnología, así que confío y le agradezco a la gente. Voy a seguir necesitando su ayuda y su apoyo en oración también. Mientras más oremos mejor”, sentenció.