CAPITAL FEDERAL (ADNSUR) - El presidente Alberto Fernández anunció este miércoles que la vacuna contra el coronavirus de desarrollada por la Universidad de Oxford será fabricada en Argentina. Tal como adelantó ADNSUR, el gobierno realizó un acuerdo con el laboratorio AstraZeneca para su producción. De esta forma, la vacuna anti covid-19 podría estar disponible en el país en enero de 2021. El proceso productivo en latinoamérica se realizara de forma conjunta en Argentina y México, y será repartida a todos los países, con excepción de Brasil.

En la presentación, el presidente Alberto Fernández estaba acompañado por el Ministro de Salud, Gines González García, el gerente general de AstraZeneca para Cono Sur, Agustín Lamas, y la directora médica para Cono Sur, Dra. Agustina Elizalde.

"El laboratorio AstraZeneca ha firmado un acuerdo con la Universidad de Oxford, y la Fundación Slim para producir entre 150 y 250 millones de vacunas para toda Latinoamérica, con excepción de Brasil, y que estén disponibles en el primer semestre de 2021", dijo Fernández.

Detalló que "la producción latinoamericana va a estar a cargo de Argentina y México, permitiendo un abastecimiento oportuno", y destacó que "esto le permite a Argentina acceder 6 meses antes a la vacuna".

"Esto es un inmenso desafío a la industria nacional y un reconocimiento a la calidad y la capacidad de nuestro país", agregó.

El presidente estimó el valor de la dosis entre los 3 y 4 dólares. "Celebramos que hayan decidido no obtener ganancias de la realización de esta vacuna, dejarla sólo al costo, lo que permite ponerla a un valor accesible para todos", agragó

SOBRE LA VACUNA

Trabajos científicos demostraron que la vacuna de Oxford demostró ser segura para el sistema inmunitario y producir anticuerpos. En las pruebas realizadas sobre 1.077 voluntarios mostraron que existió la producción de anticuerpos y una reacción favorable en las "células T" dentro de los 14 días de la inoculación, indica Télam

Esta reacción significa que los glóbulos blancos pueden atacar a las células infectadas con el virus SARS-CoV-2.

La vacuna fue producida en base a un adenovirus que tradicionalmente causa resfríos en chimpancés, al que se modificó con un vector que expresa una proteína que permite que el sistema inmune humano detecte al agente infeccioso, y esa respuesta inmunológica pueda prevenir la enfermedad.