COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - “Estoy feliz comiendo, gracias”, dice una vocecita en el mensaje de audio. “Muy rico, muy rico”, dice otra pequeña con una inmensa alegría. “El flan era tan delicioso que no pudimos quitarnos el sabor de nuestra boca y no rompimos los vasos”, completa un tercer niño, un poco más grande sintetizando todo lo que sienten.

La paga para Verónica Di Feo (45) no tiene precio. Esta pastelera de Comodoro hace un tiempo viene ayudando a quienes más lo necesitan y ahora con la crisis que se vive por el coronavirus lejos de escaparle al asunto decidió incrementar la ayuda.

Es que Verónica en primera persona sabe lo que es la necesidad, y siente que los chicos tienen derecho a comer algo más que pan, guiso y los platos que les ofrecen con mucho esfuerzo en los merenderos solidarios. Ella quiere ponerle el lado dulce.

Por estos días, junto a quienes colaboran con la actividad está intercambiando tapabocas. La idea es simple: ellas dan un barbijo y la otra persona colabora con algún producto que permita seguir haciendo cosas dulces para los chicos.

“Hace rato que venimos donando, pero queremos entregar galletitas todas las semanas a un comedor y la idea es ayudar a más merenderos. Hasta ahora lo vengo haciendo con la materia prima de mi casa, pero ahora hicimos unos barbijos para cambiar por un alimento para seguir ayudando”, explicó a ADNSUR.

Verónica conoce de cerca la necesidad que se vive, no solo alimentaria sino también afectiva. Para pascuas, donó galletitas al Hospital Regional, y todos los domingos lleva al área de Salud Mental.

“Ahora como que se necesita más”, explica. “En los comedores hay más gente pidiendo comida, entonces estamos tratando de ayudar lo más que podemos. En el caso del comedor abre de lunes a viernes, pero también queremos darle algo a los chicos por el fin de semana”, agrega.

Cuando habla del comedor se refiere a Altos Las Flores, el merendero que hace 9 años creó Laura Aguirre, una mujer que hace 15 años llegó de Venado Tuerto, Santa Fe.

Pero, ¿qué motiva a esta mujer a ayudar?.  La respuesta es sencilla: “Cuando fui niña pase bastante necesidad económica y es feo ver niños que comen solamente pan. Entonces me gusta que coman galletas, sacarlos de la rutina. Ellos se ponen re contentos, después mandan audios que el postre estaba riquísimo, que no comían hace un montón y eso te gratifica un montón”.

Una pastelera comodorense hizo tapabocas para cambiar por alimentos para cocinarles a los chicos de un merendero

ALFAJORES SOLIDARIOS

Por estos días, Verónica, sus hijas y las colaboradoras de siempre promocionan en Facebook su próxima actividad solidaria. Una venta de alfajores de maicena para el fin de semana.

Mientras tanto, intercambian los barbijos que realizaron en conjunto y gracias a la ayuda de la mercería Costa Grande que donó la tela para los tapabocas.

Todo lo recaudado será invertido en manteca y huevo, los productos que menos dona la gente, según explica. “Son los productos que menos se donan. La mayoría te da azúcar y harina. También pasa que a veces uno pide colaboración y a la gente le cuesta donar o quizás piensa que uno no lo dona. Por eso también creamos el Facebook ‘Dulce Solidario’ para que puedan ver lo que hacemos, y así ayudar entre todos”, explicó.
 
Quienes quieran colaborar pueden comunicarse al 297 509-5066. Verónica asegura que no tiene inconveniente en que le acerquen las donaciones a su casa, en el Isidro Labrador, donde también su pastelería, o bien que ella se acerque al lugar que le digan. Es que lo importante como dice es ayudar a esos 150 chicos y 20 abuelos que cada día buscan un plato de comida en el comedor, donde la carencia no perdona y mucho menos en tiempos de cuarentena.