Martha Sepúlveda tiene 51 años y se convertirá en la primera paciente con una enfermedad no terminal que recbiriá la eutanasia en Colombia. A los 48 años le descubrieron que tenía esclerosis amiotrófica lateral (ELA)

La enfermedad afectó seriamente sus piernas y ahora casi que no puede caminar. Sepúlveda tendrá la posibilidad de la muerte asistida después de que, en julio pasado, la Corte Constitucional de Colombia ampliara el acceso a la eutanasia para pacientes con enfermedades no terminales, informó RT.

Una mujer sin ninguna enfermedad terminal celebra la llegada de su eutanasia

La condición que estableció la institución es que pueden acceder a este derecho las personas físicas padezcan "un intenso sufrimiento o psíquico, proveniente de lesión corporal o enfermedad grave e incurable"

Sepúlveda solicitó la eutanasia el pasado 27 de julio, apenas cuatro días después de la sentencia de la Corte Constitucional. El 6 de agosto celebró la aceptación y la fecha del procedimiento para su muerte se fijó para el 10 de octubre a las 7.30 horas de Colombia.

Una mujer sin ninguna enfermedad terminal celebra la llegada de su eutanasia

"Estoy totalmente tranquila. Soy una persona católica, me considero muy creyente de Dios, pero, repito, Dios no me quiere ver sufrir a mí y yo creo que a nadie. Ningún padre quiere ver sufrir a sus hijos", dijo Sepúlveda, en declaraciones a Noticias Caracol.

Espera su final de festejo

Y espera su final, aunque parezca increíble, festejando: "Tengo buena suerte. Estoy más tranquila desde que me autorizaron el procedimiento, me río más, duermo más tranquila".

Martha dice sentirse feliz con morir el próximo domingo y que ello se debe a lo que ha sufrido con su enfermedad: "Con una esclerosis lateral en el estado que la tengo, lo mejor que me puede pasar es descansar. No quiero sufrir más. Estoy cansada. Lucho por descansar ".

El único problema a su decisión ha sido su madre, contó que su mamá "tiene 83 años, está muy lúcida, pero yo pienso que es por el tema religioso que ella piensa de esa forma".

Pero sus 11 hermanos la acompañan en su decisión, al igual que su hijo Federico. "Yo lo miro como un acto de amor de él porque me dijo: 'mami yo la apoyo'. No fue fácil, pero yo lo miro como que me ama tanto que no me quiere ver así", comentó la mujer, dijo RT.

Y así lo confirmó su hijo,"yo lo veo como el acto de amor más grande que he hecho nunca en mi vida, porque a priori yo necesito a mi mamá, la quiero conmigo, casi que en cualquier condición, pero sé que en sus palabras ya no vive, sobrevive. Ahora estoy enfocado en hacerla feliz, en hacerla reír, en pasar un rato de diversión y que su estancia en la Tierra, lo que le queda, sea un poco más ameno ".