IPOLLETTI (ADNSUR) - Jacqueline Cabral tiene 18 años, y vivió un traumatico parto, cuando dio a luz a su beba en el inodoro del hospital. En pleno trabajo de parto pidió permiso para ir al baño y la autorizaron, sin advertirle que los dolores que sentía eran contracciones. Y denunció violencia obstétrica.

"A la beba la agarró mi marido con sus manos, porque no había nadie que me asista, pese a que avisaron lo que estaba pasando", relató la joven.Cuando llegaron los médicos, su hija ya había nacido en un inodoro, en medio de un charco de sangre y gritos de desesperación. Por fortuna, ni la madre ni la hija sufrieron complicaciones.

El hecho ocurrió el 11 de diciembre. La joven llegó acompañada por su marido, su mamá y su papá, entró a la sala de preparto y le dieron la pastilla para dilatar “ Pedí permiso para orinar y me dijeron que sí. Caminé hasta el baño de la habitación y pude hacer normal, y volví a recostarme. Ya sentía las contracciones", explicó. Unos enfermeros le controlaron el tiempo de las contracciones y le aseguraron que la beba aún no nacería.

Una joven denunció violencia obstétrica: tuvo a su beba en el baño del hospital

Luego comenzó a sentir retorcijones y volvió a pedir permiso para ir al baño. "Me dijeron que vaya al baño, que no pasaba nada”, indicó. En ese momento se sentó en el inodoro, pero no podía sentarse porque estaba mareada. “Mi marido entró para ver qué pasaba y vio que ya estaba afuera la cabecita de la beba. Salió corriendo a buscar a las enfermeras, y cuando les contó que estaba naciendo, le respondieron que me pare y camine hasta la cama a esperar que me atiendan. Ni siquiera se movieron", señaló a La Mañana Neuquén.

Foto: La Mañana Neuquén
Foto: La Mañana Neuquén

"Mi marido la agarró con sus manos. Estaba todo lleno de sangre. Yo apenas podía moverme. Cuando llegó la partera, no podía creerlo, teníamos el cordón umbilical colgando y ni siquiera había tijeras para cortarlo. El personal no tenía guantes ni nada. Como pude, caminé hasta la cama, y me llevaron a quirófano porque me desgarré y había que retirar la placenta", recordó la joven.

Por fortuna, la beba nació en perfecto estado y la madre logró recuperarse. Isabella pesó 2,840 kilos y midió 47 centímetros. Jacqueline dijo que hizo pública su experiencia para que no se vuelva a repetir. “Pueden hacer daño a muchas familias. Y adelantó que presentará una carta a las autoridades del hospital.

La directora del hospital, Claudia Muñoz, aseguró que no hará ninguna declaración al respecto hasta que no exista un reclamo formal o una denuncia contra la institución.