COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) – Belén Uriol Demarchi es comodorense pero vive hace siete años en Buenos Aires. Este fin de semana, luego de presentar, fiebre, tos y pérdida del olfato y gusto, dio positivo de coronavirus. En diálogo con ADNSUR, la joven relató que se encuentra internada en una clínica privada y sospecha que se contagió en un comercio adónde iba a hacer las compras. Además, contó que su novio se hizo el test y están a la espera de la confirmación de los resultados.

La joven, que tiene 25 años, contó este lunes a través de sus redes sociales que había contraído coronavirus con un original posteo. “Salgan siempre con una bombacha en la cartera, nunca sabés cuando te pueden dejar internada por covid”, escribió.

Una joven de Comodoro tiene coronavirus y está internada en Buenos Aires

En diálogo con esta agencia de noticias, explicó que volvió a Buenos Aires de Comodoro en marzo, pero a los pocos días se dictó la cuarentena, por lo que no fue a trabajar y sólo salió de su casa para comprar lo necesario. “Estimo que me contagié en un comercio. Hay un local en el que yo siempre compraba cosas básicas y verduras y lo cerraron la semana pasada por tres casos positivos”, explicó.

Belén destacó que si bien es difícil saber a dónde y cómo ocurrió el contagio,  “yo me cuidaba un montón, apenas tocaba cosas cuando salía de casa; yo creo que fue ahí”, dijo en referencia al local.

Desde la clínica donde se encuentra internada, manifestó que se siente bien y que sólo presenta síntomas leves: “no me siento mal más que con un resfrío normal”, detalló, mientras aclaró que por cuestiones de protocolo deberá permanecer internada al menos una semana. “No tengo complicaciones y tengo poca fiebre”, agregó. 

La joven comodorense contó que comenzó con síntomas el jueves pasado. “Fue el día que peor me sentí con malestar general y perdí totalmente el sentido de gusto y del olfato", dijo la joven, quien tenía "un poquito de tos seca”, por lo que decidió quedarse en la cama. Pero como la fiebre continuó decidió llamar a la obra social, y tuvo una consulta médica por videollamada; allí le dieron que por sus síntomas vaya a la clínica para hacerse un hisopado.

Su novio la llevó hasta el sanatorio y allí-según relató -  los encerraron a los dos en unos cuartos y lo dejaron aislados de inmediato, luego de que les tomaran la temperatura. “Vino el médico, me revisó, y después me hizo el hisopado por nariz y garganta”, el cual dio positivo. Aún esperan los resultados de su novio, pero advirtió que todo indicaría que también contrajo el virus.

“Es excelente la atención de los médicos; soy una afortunada. La prioridad acá es atender. No hay filtro por obra social”, destacó y aseguró que el médico va una vez al día para hacerle chequeos de pulmones y oxígeno en sangre.  “Cada dos o tres horas me llaman por teléfono para que me mida la fiebre”, contó.

Resaltó que “vienen dos veces al día a desinfectar la habitación, cambian sábanas y toallas, pero no tengo contacto con nadie; la médica y enfermero están todos cubiertos con máscara, también tienen cubiertos los pies y usan barbijos”.