NEUQUÉN - Una impresionante tormenta en el pueblo del norte neuquino de Barrancas afecta a los tres mil habitantes del lugar y unas veinte familias decidieron autoevacuarse ante el desastre ocasionado. Según informó el intendente, Rubén Figueroa, el agua se llevó todo lo que tenía a su paso y hasta arrastró chivas y gallinas de vecinos.

La ciudad que limita con Mendoza se quedó sin agua y sin gas después de la impresionante tormenta de este lunes por la tarde y causó inundaciones que llegaron a los 50 centímetros de altura. La fuerza de fenómeno rompió el caño troncal de los servicios y dañó medidores, lo que provocó el corte de los servicios más esenciales.

Una fuerte tormenta azota a un pueblo de Neuquén

"El 100% no tiene agua potable, el 100% está sin gas y un 30% no tiene luz", precisó Figueroa en diálogo con LU5. El intendente describió su profundo dolor al observar el daño ocasionado por la tormenta y dijo que es la primera vez que registran un fenómeno de tal magnitud.

Además - según destaca LMNeuquén - el jefe comunal recordó una fuerte tormenta de hace tres años atrás pero esta vez, según dijo, "los daños materiales fueron superiores".

"Ver esto te bajonea un montón, ver la pérdida de los vecinos es terrible. Pero sabemos que tenemos que fortalecernos entre todos", afirmó Figueroa. "Se me pone la piel de gallina y se me llenan los ojos de lágrimas, pero somos positivos de que vamos a salir para adelante", lamentó.

Una fuerte tormenta azota a un pueblo de Neuquén

Figueroa explicó que en el pueblo venían sufriendo lluvias intensas desde hace cuatro o cinco días, sin embargo, la peor parte fue desde las 18 de este lunes cuando "la tormenta arrasó con todo lo que encontró a su paso".

En ese sentido, aseguró que adentro de las viviendas el agua alcanzaba una altura de 50 centímetros y llegó a todos los muebles. "Cocina, heladera, mesa, sillas, todo inundado. A un vecino el agua le llevó hasta unas chivas y gallinas, arrastró lo que encontró al paso", precisó.

Figueroa asumió como intendente en marzo de 2020 y, según consideró, la pandemia de coronavirus afectó su gestión por las restricciones que debieron imponer y los planes que no se pudieron concretar. "Teníamos otro deseo de que Barrancas progrese y la pandemia nos afectó como gestión", reconoció.

Al desastre natural, este lunes además se sumó la situación epidemiológica ya que se confirmaron los primeros cuatro casos positivos de coronavirus en el lugar y más de 70 personas debieron aislarse. "Esta tormenta nos terminó de arruinar todo", lamentó el jefe comunal.

Figueroa detalló que este martes a primera hora una cuadrilla salió a recorrer las calles del pueblo y el panorama fue desolador, mientras que otras cuatro cuadrillas trabajaban para intentar reparar los sistemas de los servicios básicos.

Sobre la posibilidad de haber contado con obras que puedan hacer frente a las lluvias, el intendente sostuvo: "No se pudo hacer los canales aluvionales. Veníamos trabajando con Obras Públicas, pero creo que es muy difícil trabajarlo porque los boca de tormenta desembocan al pueblo".