“Vamos a ser la primera cooperativa de toda la provincIa que pone una proveeduría para sus socios”, dice Raúl Ledesma (71), el presidente de la Cooperativa de Vivienda, Consumo y Provisión San Cayetano Limitada -matrícula 33767- que se prepara para abrir su propia carnicería; un emprendimiento atípico en la ciudad para este tipo de organizaciones.

El local estará ubicado en Estados Unidos 390, donde antes funcionó una casa de lubricantes. Allí los socios de la cooperativa manejarán su propio local comercial, repartiendo actividades, asegura Ledesma. Es que en principio sólo contratarán dos carniceros. El resto; la vigilancia, atención de la verdulería, el almacén y la limpieza, irá por cuenta de los socios que decidan participar de este emprendimiento.

Según cuenta Ledesma, quien fue presidente del barrio San Cayetano durante cuatro mandatos, el proyecto surgió hace unos años, pero sus orígenes datan de 2008, cuando se creó la cooperativa con el objetivo de conseguir terrenos para los hijos del barrio.

Eran tiempos de ocupaciones ilegales y tensiones barriales. Así, viendo ese panorama, en 2008 decidieron crear una cooperativa, solicitar la personería jurídica y comenzar a gestionar la tierra.

En diciembre de 2010, la entidad vio los primeros frutos de las gestiones, cuando en diciembre, durante el gobierno de Buzzi y su campaña a la gobernación, otorgó un loteo en un sector próximo a Radio Estación que se convirtió en 650 terrenos para cinco instituciones: la Cooperativa de Vivienda, Consumo y Provisión San Cayetano Limitada (250), la Cooperativa Patagonia Antártica (250), la Asociación de Kinesiólogos (30), la Asociación Textil (30) y el Sindicato Luz y Fuerza (30).

Según contó Ledesma, en la actualidad está terminando la mensura de los terrenos, y próximamente las cinco entidades comenzarán a trabajar para hacer los cordones cunetas, la luz y el agua. Mientras que las cloacas no se harán, ya que se apostará a que cada casa o manzana tenga su planta de tratamiento para regar los jardines y las plantas.

El presidente de la entidad, asegura que el proyecto es exitoso pero su resultado tiene una explicación. “Cuando vos procédés honestamente y no te robás la plata todo fluye. En nuestro caso nos pasó que empezamos a tener un capital importante de dinero de lo que pagan los socios de cuota sostén, entonces hicimos un contrato de comodato con la biblioteca del barrio, e hicimos un salon con oficinas, baños y por cinco años no pagamos alquiler y después le queda a la biblioteca el edificio. Pero como seguía sobrando dinero, nos encontramos con el tema de la carne viendo la diferencia que había en La Pampa, Rosario, Buenos Aires, y se decidió hacer esto”.

Cuenta Ledesma que una vez que tomaron la decisión lo primero que hicieron fue comprar dos cámaras frigoríficas y heladeras. Luego llegó el momento de alquilar el salón y prepararlo para la apertura. Aunque el paso más costoso y el más difícil fue encontrar un proveedor de carne.

Por estos días, con el contacto ya está realizado y la venta pactada, los integrantes de la cooperativa esperan que Bromatología y Habilitaciones de la Municipalidad aprueben el funcionamiento del comercio, y así puedan empezar a comercializar carnes, sabiendo bien cuál es su objetivo.

“La idea que yo trato de forjar en los socios, más con la situación que estamos viviendo los argentinos, es terminar toda la cadena de intermediación. Pensamos que no estamos errados en el objetivo. Como nosotros no vamos a buscar el lucro que un carnicero particular la carne de entrada va a estar 50 pesos más barato que cualquier corte que puedas conseguir en cualquier carnicería, aún ganando plata la carnicería, pero también ofreciendo frutas y verduras y algo de almacen”.

“La ganancia se verá a que estará destinado en la asamblea anual de los socios, porque por un lado estará la cuota sostén que se le cobra a los socios y por otro la ganancia de la carnicería, pero vamos a ver cómo nos va. Vamos a traer la carne de La Pampa, también hice contacto con gente de Buenos Aires, y de entrada vamos a operar con el dueño de Carnicerías Lipo que nos hace carga contra carga el pago. Creemos que con el precio que vamos a tener vamos a dar que hablar en la comunidad, y marcar un camino, porque la idea es que otros grupos se animen a hacer convenios y por qué no abrir un local en zona norte”, concluye el hombre, que lidera este grupo de vecinos que se anima apostar al cooperativismo en tiempos de crisis. 

¿Querés mantenerte informado?
¡Suscribite a nuestros Newsletters!