El médico e influencer Víctor Sorrentino publicó la semana pasada en su Instagram -con casi un millón de seguidores- un video en el que aparece en la turística ciudad de Luxor haciendo comentarios obscenos de connotación sexual y doble sentido a una vendedora.

“Realmente te gustan mucho los duros, ¿no? Y los largos también son buenos, ¿no?”, dice Sorrentino, entre risas, a la vendedora, mientras ella le muestras papiros.

Luego de la reacción negativa al video en las redes sociales brasileñas -y antes de que el caso ganara notoriedad en Egipto y los países árabes- el médico regresó a la tienda al día siguiente y grabó un nuevo video, en el que aparece disculpándose con la vendedora.

El pasado 31 de mayo, Sorrentino fue detenido por las autoridades egipcias y aún no se le ha permitido salir del país, mientras los investigadores deciden qué hacer con el caso. Hasta ahora no ha sido acusado formalmente.

Después de que el video fuera traducido al árabe con la ayuda de activistas y blogueros brasileños, el caso tuvo una gran repercusión en Egipto y en el mundo árabe, siendo el tema principal de discusión el lunes en Twitter y siendo noticia de portada en periódicos de Egipto, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y otros países.

El comportamiento del médico fue muy criticado por los brasileños que vieron los dos videos que publicó en las redes. Sin embargo, en el mundo árabe el video tuvo una repercusión aún mayor, en parte, debido a algunas diferencias culturales que los brasileños no siempre perciben.

“Notamos que él probablemente no ha estudiado el país antes de visitarlo, no sabe nada sobre las costumbres aquí”, dice Patrícia Oliveira, una brasileña que vive y trabaja en El Cairo desde hace tres años.

Esta traducción fue importante para que los egipcios se enteraran del caso, ya que hasta entonces el video solo había circulado en las redes sociales brasileñas.

Se cree que las autoridades egipcias decidieron detener al médico brasileño luego de ver que el video tuvo gran repercusión en las redes egipcias, donde circuló con el hashtag “culpa al acosador brasileño” y estuvo entre los más tuiteados el pasado fin de semana.

Personas familiarizadas con las costumbres en Egipto y en otros países árabes que vieron el video le dijeron a la BBC sobre algunos de estos aspectos culturales que hicieron que algunos egipcios se sintieran aún más ofendidos. Algunos de estos son:

❌ Obscenidad en público. El hecho de que Sorrentino hable sobre sexo en público, incluso indirectamente con palabras de doble sentido, es poco aceptado en las sociedades árabes, dijo un periodista sirio del servicio árabe de la BBC. Usar ese tipo de lenguaje y abordar esos temas en presencia de una mujer, sea pariente o no, como hizo Sorrentino, es una ofensa grave para la mayoría de los árabes.

❌ Peligro para la víctima. La brasileña que vive en Egipto también destaca otro aspecto: “Nos enteramos que la familia de la víctima la está apoyando, lo cual es genial. Pero, ¿cuál será la consecuencia de todo esto para ella? Podría haber ocurrido que la víctima no contara con ese apoyo de la familia, o que de alguna manera la vieran culpable de sufrir el acoso”.

❌ Una falta flagrante. Las investigaciones indican que la mayoría de las mujeres en Egipto ya han sufrido algún tipo de acoso sexual, pero la gran dificultad siempre ha sido probar los casos. Lo que llamó la atención de muchos activistas es que el propio médico produjo y publicó un video. Sin este material, habría sido difícil detenerlo para las investigaciones.

❌ Uso del hijab. En muchas sociedades las mujeres usan velos como símbolo de respeto y honor. La víctima que aparece en el video se cubre el cabello con un hiyab. Un periodista del servicio árabe de la BBC dijo que se consideraría una falta de respeto que un extranjero filme a una mujer con un hiyab y bromee con ella frente a miles de personas en internet, incluso sin el contenido sexual del video de Sorrentino.

❌ Exposición de la vendedora. Muchos de los que vieron el video se sintieron mal por la exposición de la vendedora, que parece una persona joven e inocente. Señalaron que no parece entender lo que dice el médico y la connotación obscena de sus palabras. “Muchos han visto en el video a un extranjero aprovechando que la chica no entiende nada de lo que está hablando”, dijo un periodista árabe de la BBC.

Quienes vieron el segundo video de Sorrentino, cuando este regresa a la tienda, también lo consideraron problemático. Aunque Sorrentino acude a disculparse y reconoce que no tenía derecho a bromear con ella, nuevamente expone a la vendedora en cámara y, al explicarle el tipo de broma que intentó hacerle, repite las insinuaciones de tipo sexual.

En el video, el médico toca a la vendedora dos veces. En la primera ocasión, le pide permiso y ella da su consentimiento. En el segundo, los dos mantienen sus manos juntas durante unos 10 segundos mientras el médico se disculpa. El médico parece ser alertado de algo por un intérprete e inmediatamente suelta las manos de la vendedora después de eso.

Las personas que vieron el video le dijeron a la BBC que el acto de tocar a una mujer con la que no está casado, a pesar de que pidió su consentimiento, podría ser considerado ofensivo por muchos egipcios. En algunas sociedades y contextos árabes, un gesto similar podría incluso interpretarse como un delito.

La prensa egipcia informó que la víctima había presentado una denuncia formal contra el médico, incluso después del video de disculpa.

Aunque hasta la fecha no ha sido acusado formalmente de ningún delito, Víctor Sorrentino aún no puede regresar a Brasil, mientras el Ministerio Público egipcio investiga el caso.

En una nota publicada este jueves en portugués, árabe e inglés en la cuenta personal de Instagram del médico, su familia pide disculpas a la víctima y a quienes hayan podido sentirse ofendidos y promete “reparar todos los daños morales y materiales”.

Con información de BBC y La Nación