COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR / Escuchá la entrevista) - Desde la Cámara de Comercio, industria y Producción de Comodoro Rivadavia llevaron adelante una encuesta entre pymes y locales comerciales de la ciudad para medir el impacto económico del cierre de sus puertas (total o parcial) a partir del aislamiento social, preventivo y obligatorio dictado por el Gobierno Nacional para frenar el brote de coronavirus en el país.

Al respecto, Alexis Tögel, titular de la Cámara de Comercio de Comodoro Rivadavia, explicó a Actualidad 2.0 que, de las 300 pymes que respondieron la encuesta, "el 80% son micropymes, con menos de 7 empleados, y el 30% de ellas son unipersonales". También mencionó que un 8% de los que respondieron tienen de 7 a 14 empleados, pero que la mayoría de los encuestados tiene un rango de facturación mensual que va entre los 100 y los 500 mil pesos.

Tögel indicó que "el 38% de los encuestados considera que la caída de sus ventas en marzo fue superior al 70%, el 35% dice que cayó entre un 50 a un 70%, el 17% entre el 26 y el 50%, y sólo un 9% considera que la caída fue menor al 25%".

En este escenario, "hay que tener en cuenta que la encuesta comenzó en marzo, antes de las últimas medidas presidenciales, tanto de las que apuntan a brindar asistencia económica y financiera a las pymes como las que establecen prohibición de despidos", explicó Tögel.

Sobre este último punto, justamente, el secretario de la Cámara valoró que un muy bajo porcentaje de los encuestados respondió que ajustaría la cantidad de trabajadores y reduciría sus sueldos por esta situación, siendo que priorizaría antes que eso dejar de cumplir otros compromisos.

"Evaluamos que hoy las empresas tienen algún fondo de resguardo para un mes negativo o de crisis, pero ese fondo en general no alcanzaría en esta situación", dijo , y señaló que por esto preguntaron cuáles serían los compromisos que dejarían de afrontar para poder atravesar esa crisis: "en primer lugar impuestos nacionales, luego impuestos locales, los servicios o proveedores, después los alquileres o proveedores, y por último los sueldos".

"Esto evidencia que este sector comercial, las pymes y micropymes, valoran mucho a su plantel y lo último que tocarían es su planta de trabajadores", enfatizó.

En cuanto a la recaudación impositiva municipal, Tögel sostuvo que "entendemos la situación del municipio porque la bajar la recaudación hace mas difícil realizar obras o brindar beneficios a otros sectores, pero entendemos que si no hay facturación los ingresos brutos van a bajar", y consideró que la prorroga del pago de este impuesto habría que continuar prorrogándola hasta que se recupere la actividad, ya que "hay gastos que se mantienen fijos, como alquileres, sueldos servicios, y no hay ingresos para afrontarlos"

En cuanto a la futura reactivación de la actividad comercial, el 80% sostiene que sus ventas continuarán bajas, entre un 10 y un 60% de lo que eran antes que comenzara la cuarentena.

"Una de las preguntas apuntan a las decisiones que debería tomar en relación a los empleados, y solo un 6% evaluaba realizar algun despido, 24% buscaba mantener a toda la nomina, 22% reducir horarios y un 6% adelantar vacaciones", ilustró.

en este sentido, el secretario indicó que será necesario trabajar en conjunto con el gobierno y gremios para lograr una asistencia financiera y renegocaciones salariales de manera que la empresa pueda afrontar el pago de sueldos y no que quiebre y cierre

DELIVERY

"Apoyamos medidas en función de evitar contagios, inevitablemente la modalidad va a ser a través de delivery y la actividad va a ser considerablemente más baja
por un lado es difícil porque la gente no está acostumbrada a este tipo de consumo de manera masiva, y porque tampoco las empresas están preparadas para esta actividad, como tampoco lo estaba para implementar el teletrabajo, ya que en la encuesta se evidenció que el 38% no lo hacía", dijo.

Sin embargo Tögel consideró que esta podría ser una medida para comenzar a realizar aperturas escalonadas de algunos rubros, y consideró que la venta de productos no alimenticios en supermercados supone una competencia desleal con aquellos comercios que deben permanecer cerrados.

"Los supermercados están para vender esenciales, pero ofrecen todo, y los que venden esos productos (bazares, tiendas de blanco, electrodomésticos) están cerrados y tienen facturación cero, se podría de hablar de un monopolio de las grandes cadenas", consideró.