COMODORO RIVADAVIA (Por Raúl Figueroa / Especial para ADNSUR) -  A punto de empezar la fase más caliente de la temporada estival, la Sociedad Cooperativa deberá definir si podrá contar por el resto del verano con la reserva 20.000 metros cúbicos del puesto La Mata, que se reparó sobre una de las paredes verticales y que no dio los resultados esperados.

Se trata de una de las dos reservas más importantes de la ciudad, por lo que el problema adquiere una dimensión substancial. Según se admitió desde la SCPL, una combinación de factores adversos podría derivar en la necesidad de interrumpir el suministro de agua cada 48 horas. Y aun así, no es el único inconveniente.

Los ríos de agua potabilizada siguen corriendo por el campo del área Bella Vista, a razón de 150 metros cúbicos (ó 150.000 litros) por día, según reconoció el gerente de Saneamiento, Adolfo Carrizo, aunque trabajadores de la entidad advierten que la pérdida es mucho mayor que ese volumen. El problema es que el agua sigue saliendo por la base, por lo que en los próximos días será necesario vaciar completamente ese “tanque” para ingresar al interior y verificar cuál es el estado de la estructura, con más de 50 años de antigüedad.

Con un problema que lleva más de 10 años, según se admitió oficialmente desde la institución, calamitoso estado del tanque deja en evidencia la falta de previsión no sólo de la propia entidad cooperativa, habiendo transcurrido varios consejos directivos, sino también de la propia conducción política de la ciudad para fijar las prioridades orientadas a garantizar un servicio tan esencial como el agua.

POSIBILIDAD DE CORTES CADA 48 HORAS

En lo inmediato, la verificación del daño estructural permitirá tomar una decisión crucial antes de que comience el verano: si hay posibilidades de hacer una reparación parcial, a fin de que la reserva “aguante” hasta llegar al próximo invierno y entonces sí proceder a la reparación final; o si será necesario afrontar la tarea ahora, desafectando por un tiempo indefinido a la estructura, hasta que los trabajos queden terminados.

En ese último caso, se estaría prescindiendo de casi la cuarta parte de las reservas totales de la ciudad, considerando que la capacidad instalada en las diversas cisternas es de 90.000 metros cúbicos, pero habitualmente se cuenta con algo menos de 80.000. En esa circunstancia, combinada con altas temperaturas y el consiguiente mayor consumo de agua de la población, Carrizo admitió que podría llegarse al extremo en que sea necesario cortar el suministro de agua cada 48 horas, en lugar de los cortes casi semanales que se hacen hoy para reponer las reservas de la ciudad (esta semana no se llegó al viernes y los cortes comenzaron el jueves).

No se trata ya de mencionar la obra de regulación en la naciente del Senguer, para atenuar la sequía de los lagos Colhué Huapi y el Musters, que quedó excluida una vez más del presupuesto nacional y ninguna autoridad política se mostró preocupada. No se trata de la repotenciación del acueducto, que cada año sufre nuevas postergaciones y ahora tiene nuevo “plazo” de entrega para el mes de marzo de 2017.Tampoco del corrimiento de la toma de agua del acueducto en el Musters, un paliativo que no llegará a concretarse este verano. Se trata de un problema que expone con total crudeza la precariedad del sistema de abastecimiento de agua de la región.

NECESIDAD DE NUEVAS RESERVAS

Si la obra de repotenciación del acueducto termina en el nuevo plazo que se ha fijado, es decir febrero o marzo del año próximo, la ciudad pasará a recibir un caudal de agua que hoy es de 5.000 metros cúbicos por hora, a un total de 7.000 m.3  por hora.

Esto demanda ampliar la capacidad de reserva. El año pasado, en la efervescencia previa a las elecciones de octubre, el ENOHSA licitó la obra de construcción de una nueva cisterna de 15.000 metros cúbicos, con un presupuesto oficial de 40 millones de pesos. Si bien hubo un acto de apertura de sobres, la obra nunca llegó a comenzar y hoy se desconoce en qué cajón duerme el proyecto.

Si hay más agua para transportar pero no se incrementan proporcionalmente los lugares para almacenarla, la obra de “repotenciación” no traerá el alivio que se espera para el próximo verano.

En todo ese contexto adverso, la SCPL pretende destrabar el aumento de tarifas de agua y cloacas al inicio del año próximo. Una discusión interesante, donde podrán ponerse sobre la mesa todos los elementos para clarificar las decisiones (adoptadas u omitidas) ante una población a la que siempre se le pide que vuelva a meter la mano al bolsillo.