Un trágico episodio se vivió en las últimas horas en Londres, Inglaterra, donde un chico murió luego de que un compañero le tirara queso en la cara mientras jugaban.

Karanbir Cheema, de 13 años, era alérgico a la lactosa, al glúten y al huevo, entre otras cosas, pero su amigo no lo sabía, y en medio de la broma terminó generándole una reacción que los médicos calificaron como "extraordinariamente inusual".

Según se supo tras la investigación realizada sobre el episodio, el compañero le había tirado el queso de una forma “infantil y sin pensar”, como así lo especificó la médica forense Mary Hassel, quien aseguró que no tuvo intención de dañar a Cheema.

“Simplemente no estaba pensando”, insistió.

Sin embargo, sí responsablizó a la escuela a la que ambos asistían, por no haber informado al resto de la clase sobre la alergia que el joven sufría.

“Se quitó la camisa, gritó y corrió por la habitación en pánico. No podía respirar”, contaron testigos del hecho sobre la reacción del menor.

Por su parte, la madre de la víctima aseguró que su hijo "era consciente, él mismo sabía lo rápido que debía reaccionar. Sus palabras en la escuela fueron: ‘Por favor, ayúdenme o voy a morir’”.

Inmediatamente fue trasladado a un hospital, donde estuvo internado por dos semanas antes de morir.